jueves, 25 de julio de 2013

La tragedia y la distancia


Abocados al Pacífico todo es gris en esta tarde de exilio laboral. España descarrila y la verdad dolorosa cubierta por una manta junto al raíl nos recuerda nuestra fragilidad. Chove en Santiago, meu doce amor.
Alivia cantar, saberte a mi lado y no sé si bastarán mis rezos agnósticos a una Yemayá sepia para acercar al futuro algo del vuelo de las gaviotas que sobrevuelan Puerto Montt. Todo es frágil, nuestra costumbre de amar, la vida que duerme en un vagón de tren. Quizá no seamos héroes pero aún seguimos vivos. Y no es poco. No lo es.

“No politicen la tragedia” hay quien dice por la red de redes donde todo es verdad y el contenido de la Caja de Pandora se encapsula en 140 caracteres. Como si la política no impregnara cada frase, cada declaración de amor o de odio, como si uno pudiera deshacerse del iris ideológico que colorea la visión del paisaje que llena nuestras ventanillas. La política es una forma de estar de pie. Otra cosa es dormir.

La urgencia convierte la información en caos y ruido. Internet impone que el testimonio periodístico tenga cabida en una galleta china de la fortuna. Todo ha de sonar a aforismo, todo testimonio es objeto de consumo de usar y tirar. Todos somos tertulianos en la red social en la que las amistades se conjuran como en noches de borrachera y el seguimiento nos convierte en stalkers silenciosos y conspiradores. ¿Cuál es el emoticono que resume esta desdicha?

Todos alaban ahora al funcionario público que ayer denostaban. Ese cuerpo estatal que ayer decían sobredimensionado, hoy - si no le gustan estos principios tengo otros- parece ser que se ajusta a la medida y ejemplifica el valor de lo público: el estado somos todos y nos hace mejores. El político y su frases, el político y su foto.

El caso es que en Puerto Montt hace frío, leo las crónicas de Pedro Lemebel y trato de contagiarme de su permeabilidad, de su prosa encendida y le robo algún pétalo a la flor que deshojó en su última crónica. 

Qué pena lo de Santiago de Compostela. Es sólo que no sé cómo decirlo y parezco cansado. Aunque se abran un poco las nubes y se anaranje el cielo y los conciertos sean una primavera con esquina mellada, un vuelo con ala rota, la luz del faro que gira y gira como niño en cumpleaños. Aunque le reconforte a uno la solidaridad sincera del héroe anónimo (valga el epíteto porque quizá no existe otro) que lo da todo para paliar el sufrimiento ajeno. En fin. Es sólo eso. La tristeza por la tragedia. El invierno es más invierno en la distancia.



Desde Puerto Montt,a orillas del Pacífico 25 de julio, 2013

jueves, 18 de julio de 2013

Empezamos.


De la misma forma que no se sintetizar al hacer declaraciones de amor nunca supe aligerar el equipaje. Siempre tengo que sentarme sobre la maleta. Ropa, libros, neceser, libros, regalos, libros...
Bajo nosotros, en el mar, a más de 30.000 pies, la sirenas miran la estela de mi avión y su canto es una milonga triste, que habla de la distancia, de tus pies arrastrándose como hojas de otoño, del delito que es sufrir por desamor (vivir como si nada es la coartada).
Tengo ganas de encontrarte. El invierno es perezoso y se viste de mayo septentrional con un vestido azul casi fosforescente, que parece perdurar bajo los párpados aún cuando en San Telmo las farolas parpadean y los estudiantes llena los bares celebrando las vacaciones.
Vamos a Santiago de Chile a cantar de nuevo. Empieza la gira. Tengo unas ganas terribles de encontrarte, de cantar. Buscaré en mi maleta rebosante canciones que ayuden a aliviar el frío. Nos vemos pronto.
20/07/2013. Santiago de Chile 
Movistar Arena / 21.00 h
Más información: Venta de entradas a partir del sábado 27 de abril en www.puntoticket.cl

24/07/2013. Concepción / Chile
Suractivo / 20.00 h
Más información: Venta de entradas en www.puntoticket.cl

26/07/2013. Puerto Montt / Chile
Arena Puerto Montt / 20.00 h
Más información: Venta de entradas en www.puntoticket.cl

27/07/2013. San Francisco de Mostazal / Chile
Monticello Gran Casino / 21.00 h
Más información: Venta de entradas en www.puntoticket.com

03/08/2013. Caracas / Venezuela
Centro Cultural CorpBanca / 20.00 h
Más información: Venta de entradas en www.ticketmundo.com

08/08/2013. Bogotá / Colombia
Centro Cultural del Gimnasio Moderno / 20.00 h
Más información: Venta de entradas en www.ticketexpress.com.co

10/08/2013. Medellín / Colombia
Aula Magna de la UPB / 20.00 h
Más información: Venta de entradas en el 320 437 0760 y en www.ticketexpress.com.co

16/08/2013. Lomas de Zamora / Buenos Aires / Argentina
Coliseo Lomas de Zamora / 21.00 h
Más información: ENTRADAS AGOTADAS

17/08/2013. Zárate / Buenos Aires / Argentina
Coliseo de Zárate / 21.00 h
Más información: Venta de entradas en boletería del Teatro (de 16 h a 20 h)

18/08/2013. Tigre / Buenos Aires / Argentina
Teatro Nini Marshall / 20.00 h
Más información: ENTRADAS AGOTADAS

21/08/2013. Santa Fe / Argentina
Teatro Municipal 1º de Mayo / 21.00 h
Más información: Venta de entradas el próximo miércoles 3 julio en la boletería del Teatro.

22/08/2013. Paraná / Entre Ríos / Argentina
Teatro Municipal 3 de Febrero / 21.00 h
Más información: Venta de entradas el próximo viernes 5 julio en la boletería del Teatro.

24/08/2013. Gualeguaychu / Entre Ríos / Argentina
Teatro Gualeguaychu / 21.00 h
Más información: Venta de entradas a partir del miércoles 3 julio en Credife (Montevideo 20) y en el 03446 430840.



13/09/2013. Azul / Buenos Aires / Argentina
Teatro Español (San Martín 427) / 21.00 h
Más información: Venta de entradas a partir del lunes 1 de julio en el 2281 430410

14/09/2013. Pergamino / Buenos Aires / Argentina
Club Centenario (Juan B. Justo 2150) / 21.00 h
Más información: Venta de entradas a partir del lunes 1 de julio en Mi Piace, Complejo La Opinión Plaza (Av. de Mayo y San Nicolas) y en el 02477 443232

08/11/2013. Villa María / Córdoba / Argentina
Teatro Giuseppe Verdi (H. Irigoyen 318) / 21.00 h
Más información: Venta de entradas a partir del jueves 1 de septiembre en el 0353 4610083

10/11/2013. San Nicolás / Buenos Aires / Argentina
Teatro Municipal San Nicolás / 21.00 h
Más información: Venta anticipada de entradas en la boletería del Teatro

13/11/2013. Buenos Aires / Argentina
Teatro Gran Rex  / 21.00 h
Más información: Venta de entradas a partir del domingo 14 de julio en www.ticketek.com.ar, boletería del Teatro y en el 52377200

14/11/2013. Buenos Aires / Argentina
Teatro Gran Rex / 21.00 h
Más información: Venta de entradas a partir del domingo 14 de julio en www.ticketek.com.ar, boletería del Teatro y en el 52377200

miércoles, 10 de julio de 2013

A lo lejos, el rostro de la amada sobre La Habana.



Encaramada a la fachada desvencijada tu efigie reza
como si fuese Korda el que detuvo tu gesto 
mientras desde la tribuna lanzaban palomas.
Llena de pecas tu rostro se acerca al de Yemayá
y renacemos en este caribe inmóvil que se aleja en la historia
montado en un Chevy del 50, Benny Moré de fondo
y arroz en la cazuela sin mariposas ni chancho.

La revolución ya no es lo que era
aunque la isla es un retrato inmóvil 
de colores desvaídos por el sol de tantas tardes
repasando los álbumes bajo la voz de una madre
que como La Llorona busca a sus hijos ahogados
en las aguas marxistas-leninistas de la historia,
en los ríos radiactivos de la guerra que perdimos,
en el que flotan manuales amarillos de guerrilla, 
posavasos de la Bodeguita, botella sin mensaje.

Loción antimosquitos y luna sobre los cayos,
ríes como si todo el universo cupiera en el cajón de la mesilla,
como si en el puñado de conchas encontradas en la arena
estuviera escrita la obra que Chejov prometió leernos,
los versos que Maiakovski maldijo antes del disparo,
la oda que Neruda le negó a Trotski, 
la caricia que sueña el perro
que cojea en todas las gasolineras.

Es tu rostro, 
trepando el edificio en el que sueña el funcionario,
el que yo adoro, 
por encima de todo,
por encima de estrellas, estelas y consignas
escritas con prisas sobre el muro de las embajadas,
sobre el puente donde suspiran los suicidas,
sobre la pared de Madrid, el Año del Ajuste y la Tristeza,
el año en el que las terrazas cerraron en verano.

Es tu rostro el que busco 
sobre el manillar de todas las bicicletas chinas
que cruzamos camino de la playa,
en las calles de una Habana somnolienta,
en la recepcionista, lo siento, no hay internet,
que sonríe llegando al malecón,
al salir del hotel donde arriban los naufragios.

Es tu rostro el que busco y allí lo encuentro,
en las calles adoquinadas de mi vida,
en los versos de ron sin despedida,
en el ventilador que desde el techo sorbe mi pena,
en el canto de un delfín caramelo,
en todo, mi virgen de La Regla,
el mar al que mis pétalos se arrojan.

martes, 2 de julio de 2013

No pasa nada


Cae de madrugada una tormenta,
un collar de perlas se rompe sobre el tejado,
luego el estruendo que agradece la hierba.

Parece no pasar nada y las piscinas pierden agua,
se deshacen con crujidos los corazones y los hielos,
tinto de verano y los presidiarios juegan al mus
con banqueros, contables y esquiadores.

Parece no pasar nada, pero dentro de los coches
hay quien llora, no habrá playa que consuele,
ni azul al que mirar mientras se jura,
mañana lo dejo todo, no regreso.

Parece que sólo se oyen ventiladores
negando lentamente ante una cama,
pero la noche es un rumor de maldiciones,
el futuro, un bisturí que abre las almas,
nos recuerda que un día fuimos otros.

Podría parecer la calle desierta,
aún cuando los taxis recorren el asfalto,
devolviendo a sus casas ya de día,
a trasnochadores sin sauces blancos
en cuya corteza dibujarían corazones rotos.

Queremos creer que la tormenta
podría haber limpiado las aceras,
arrastrado los pétalos arrojados, las guirnaldas,
los restos de la hoguera en que ha ardido
los rosales sin agujas de la infancia,
los pinares al pie de acantilados,
el primer amor, atardecer frente a la costa,
y la mentira de reencontrarnos 
un verano que no tendremos.

Todo está pasando en este instante.
La derrota. La venganza. Los amores.
Ahora. Tras la noche y su tormenta.
Seguimos alerta los cautivos,
los que abrazan la luz de las ventanas,
los que beben el agua de los charcos,
los que comen la vida a dentelladas.
Seguimos hambrientos y sonrientes
pues sabemos que esta nada es apariencia.
Bajo el barniz dorado de esta calma
rugen las voces un dormido que despierta.

miércoles, 15 de mayo de 2013

A lo lejos, tormenta


Todo felicidad tiene damnificados,
como emprender el camino una renuncia.
La primavera nos duele detrás de los ojos,
mirar el mapa y sentir el sorbo frío
de tantos mares sin espuma entre nosotros.

El silencio de las casas desalojadas
suena como la caracola de un mar Aral,
seco y remoto,
como el llanto de niños perdidos en los parques.
Soy otro cuando miro el diario
y siento la vejez de los olvidados
pesando en mis manos de sarmiento,
canción sin acabar de un primavera rota.

Canto esta distancia llena de lluvia,
la cama encharcada,
alambre de espino en las mesillas
donde pongo tu retrato,
el vaso de agua, el libro de poemas,
las ganas de verte.

Un relámpago a lo lejos,
como una llamada perdida
en la que se rompen las alas
y alguien dice no te marches.

Una tormenta despiadada,
jardín umbrío sin columpios
en una ciudad desconocida,
peatonal de hombres grises 
que buscan en los escaparates 
peces voladores, el alma azul de un colibrí,
un mechón de tu pelo enrojecido
por la tarde última del invierno.

El avión tiembla como si supiera de estos versos,
compartiendo conmigo esta distancia.
Relleno el formulario de aduanas
y tu nombre aparece en las cuadrículas,
motivos del viaje: tu recuerdo.
Un aguacero a lo lejos
y la primavera doliéndome detrás de los ojos.

lunes, 8 de abril de 2013

Todo empieza y todo acaba en ti. Edición especial vespertina


“Si vivir es bueno, es mejor soñar, y mejor que todo, madre, despertar”

decía Antonio Machado en uno de sus Proverbios y cantares. Y quizá de ello hablan las canciones de “Todo empieza y todo acaba en ti”. La llamada a asumir el protagonismo que nos corresponde en estos días inciertos aparecía en las canciones de este disco, compendio de mis referencias, de todo lo aprendido.

A menudo he jugado a imaginar mis canciones en las voces de gente a la que admiro. Por una vez dejé de lado la timidez y le mandé algunas de mis composiciones a artistas que consideraba importantes en mi carrera, a músicos cuya sensibilidad, cuya voz siempre me había emocionado. Les propuse cantarlas conmigo y ellos, generosos, accedieron, cumpliendo para mi un sueño.

Quién me iba a decir que un día Joan Manuel Serrat o Silvio Rodríguez se animarían a cantar una de mis canciones, conmigo.

El caso es que poco a poco fueron surgiendo las colaboraciones, sin saber todavía que iba a hacer con este nuevo material. Todo comenzó como una aventura y no tenía planeado sacar un nuevo disco puesto que el ciclo de “Todo empieza y todo acaba en ti” no había terminado: aún seguimos embarcados en la gira de este LP y un disco sólo se termina cuando se cantan las canciones sobre el escenario.

Por otro lado, hacía tiempo que me apetecía grabar las versiones de algunas viejas canciones que venimos tocando en directo. Habíamos simplificado mucho algunos arreglos y creo que, en ocasiones, ganaban al original. Otros eran más luminosos. Otros un divertimento del que me apetecía dejar constancia. Nos pusimos manos a la obra.

Finalmente se nos ocurrió hacer una reedición de “Todo empieza y todo acaba en ti” que bautizamos como Edición especial vespertina. En ella incluimos todas las colaboraciones y algunas versiones de viejos temas, homenajes, alguna canción perdida. Creo que estas nuevas canciones están conectadas con las de “Todo empieza y todo acaba en ti”, en el espíritu, en el tiempo, en las formas. 

El resultado es un disco doble, que contiene las 13 de “Todo empieza y todo acaba en ti” y las 10 nuevas versiones, una edición vespertina porque quizá la caída de la tarde sea el mejor momento para escuchar estas canciones o quizá porque uno sintió que debía cantar estas canciones antes de que el ocaso nos robara la luz. Ojalá estas canciones iluminen la noche que le sigue a esta extraña tarde.

Todo empieza y todo acaba en ti, Edición especial vespertina verá la luz el 16 de abril.

En esta nueva reedición contará con estas nuevas canciones y colaboraciones:

“Canción para un Viejo amigo” (con Joan Manuel Serrat)
“Muchacha ojos de papel” (de Luis A. Spinetta)
“Te Odio” (con Lamari de Chambao)
“Pequeña criatura” (nueva producción en acústico)
“Despierta” (con Silvio Rodríguez)
“Podría ser” (nueva producción en acústico)
“Vuelvo” (con Pasión Vega)
“Ahora” (nueva producción en acústico)
“El espejismo” (con Nach)
“Un destello de felicidad” (tema de la película “El hombre que coria tras el viento, protagonizada por Ismael Serrano)


miércoles, 3 de abril de 2013

Llueve, llueve y llueve


Suena una saeta al compás de los limpiaparabrisas
y, desde su torre, la princesa, triste, muerde amapolas
y no habrá trenza que la salve del encierro.
“¡La Transición está muerta!, gritan iracundos barbudos
con gafas de pasta bajo la estatua de Neptuno,
“¡Viva la transición!” responden otros
y los leones adormilados en Las Cortes se desprenden
de la yedra que les creció durante la siesta.

Nunca fue tan invierno este abril que busca claveles
en los tiestos de las terrazas de un Madrid tricolor.
Llueve, con obstinación, con el temblor de los violines
de una filarmónica deViena con brazo en alto,
vestida de Hugo Boss, moda primavera verano, año cuarenta.
Merkel en bañador ríe con un viejo chiste:
un español, un inglés y un alemán van por la calle...
y hay quien se atraganta con la carcajada,
qué cosas tienes, Ángela, y en las piscinas de Ischia
no hay chiringuitos con bienmesabe y chill out.

Hace frío y nosotros sin rebeca de entretiempo.
Como un paraguas arrastrado por el temporal
viaja este llanto de casa amenazada, 
esta sonrisa rota como un cerrojo.

Te regalo mi mirada de siempre te quise
y vuelvo al poema,
sé entonces que entre el ida y vuelta
terco del limpiaparabrisas
cabe una vida, sólo porque tu sueño 
habita este dos por cuatro,
esta luz de una Europa vespertina
con síndrome de Estocolmo
-Zeus es un viejo toro cansado
y Creta una isla desolada-.

Digo que habitas este segundo
y digo que todo es posible:
despertar del mal sueño
que la lluvia se pare.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Todo es aguacero


Aunque no todo ha de ser derrota,
el fracaso es una escuela, me digo.
Quien siempre gana nada sabe de la vida.

Es martes y echaba de menos los versos
que alimentaban al joven cormorán
que cada miércoles, sin ceniza ni oraciones,
se deshacía de la brea pegada a sus alas.

No ha habido invierno más frío
ni luna de febrero más afilada,
guadaña para una parca amable
que toma café de las máquinas
que ronronean en las salas de espera
de los hospitales.

Recojo las acederas que encuentro en los berrocales
y recuerdo las manos de mi abuela,
como ramas de olivo, su canto de plata,
y la imagino, pequeña, extendiendo las sábanas
sobre la hierba fresca de una primavera
llena de estrellas. En el coche de línea
vuelve el abuelo. Madrid aún espera.

Este invierno clava en nuestro pies descalzos
las copas rotas y el vino vertido
deja manchas perennes en los manteles,
como en mi pecho esta despedida
llena de aguaceros. Dejo que la lluvia
me robe la voz camino del cementerio.

Busco la cueva que todo lo atraviesa,
allá donde se escondían los maquis,
los amantes y los animales perdidos
para llorar sin calma esta ausencia.
Allí, a solas, recuerdo los nombres.
El día que nació mi madre
recogías bellotas y diluvió como hoy.
Todo es aguacero. Todo riada.

Crispados, ya tarde, leemos los titulares
y hartos estamos de beber hiel
como agua del tiempo y clorada.
Basta ya, dicen algunos. Nubes de algodón
se posan en los cerros y como la lana
que las ovejas se dejan
en los espinos de la alambrada
encuentro recuerdos de mi infancia
en todos los paisajes 
que abrazan tu retrato.

Llueve como nunca.
Pero saldrá el sol y escucharé de nuevo
tu canto de plata en mi voz renacida.

miércoles, 23 de enero de 2013

Regreso a ti


Regreso a ti
como el agua a las cuencas
en esta mañana de lista de espera y                                              batas blancas.

Ciclogénesis explosiva zarandeando                                           mi cuerpo,
árbol sin hojas, lleno de nudos e inscripciones
hechas por el amor y su navaja.

La nieve amaga como el futuro que no vemos,
ave quemada por el cable de alta tensión,
cartones de leche vencida durmiendo en la nevera.

Leo los periódicos,
erotómanos que en negrita y times new roman
le cantan al cid que trae en los sobres
esa parte del futuro que no tienes,
y que otros beberán como una absenta
que les hará danzar sobre el escombro.

Niños con tupper al colegio y tú dormido,
sin fase REM ni despedidas al pie del avión,
ni teas encendidas ni aerosoles
para escribir tu ira en cada muro,
dispuesto a liberar a los leones.


Así estamos, 
revolviéndonos de noche en nuestras camas
a la espera del diagnóstico y sin playas
que muestren pisadas o naufragios.
Regreso a ti
como todas las noches a la infancia.

jueves, 10 de enero de 2013

MI ODIO


Poema para ayer:


Hoy cultivo mi odio y hundo mis uñas negras en el lodo,
maldigo al dios inexistente, le enseño mi dedo corazón,
escupo en la cara de los profetas que traen su palabra,
revelaciones sin alma escritas en las puertas de los retretes.

Hoy mi enojo es una astilla de cristal, la copa rota en el suelo,
la voz chirriante de trenes que frenan, estruendo de metro en el túnel.

Como quien encuentra rostros en las manchas de humedad,
trato de encontrar señales en estas heridas,
indicios de una tormenta de antorchas y aquelarres,
asalto a los palacios, saqueo a los armarios de las princesas,
coronas para borrachos que caminan descalzos.

Rastros, en definitiva, de una revolución que no llega,
por más que le rezo, como a una mujer escondida
en lo alto de la torre.

Harto de los tipos trajeados que ríen atronadoramente
en los trenes de alta velocidad, en los restaurantes y los parlamentos,
harto de la orfandad con que temblamos en mitad de la nada,
niños perdidos sin Peter Pan que nos salve la risa,
ni polvo de hadas, analgésico efervescente que nos calme el dolor de las alas.

Tanto puño alzado, tanto grito en la calle para nada,
para ser flor de plástico en la consola de la entrada,
estampita sepia marcando la página de un libro que dejamos de leer,
que encontramos por sorpresa ordenando recuerdos,
-fíjate que pintas teníamos- y ni un triste arañazo en los titulares.

Así se van los días, viendo como el agua crece,
y ni siquiera es Venecia quien se despide,
sólo un triste suburbio de sueños y quimeras,
construidas sobre el andamio pobre de los libros de Chomsky,
palestino al cuello, oenegé transatlántica y a casa que mañana madrugamos.


Pero aún estamos a tiempo. Aún suenan las sirenas,
la calle mojada, la sonrisa ancha, como en la vieja canción.
Aún a tiempo de cambiar las cosas.
Por eso te ansío, te deseo, te adoro con ira,
te espero como mascarón de proa, buscando el parpadeo de tu luz,
faro solemne, mi verdadero dios, alienígena nacido en esta Tierra,
hombre, mujer que sueña, zarza ardiendo que viaja en autobús,
que llora en la cola del paro, que cierra los puños,
que grita encolerizado exigiendo lo que es suyo:
el mañana.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Poema para una navidad extraña


Fruta de Navidad me ofrecen las serpientes,
rescatadores que no viajan en albatros,
vienen a salvarnos, grito Tulipán
y quedo inmovilizado, brazos en cruz.

Tú la llevas, nos persiguen
Berlusconi, cuenta un chiste, me he perdido
quémame con tu verano sin belenes, 
poliladron, una chica te persigue,
suena tu jersey cuando te agarra,
ríes y todos los árboles agitan sus copas.
Somos otros. Punto y seguido.

Pocas bolsas de plástico en la Gran Vía,
papanoeles con órdenes de desahucio,
el Sumo Cura escribe un túiter
y cada puente de Madrid es un pesebre.
Corre, corre que te pillo,
libertad para Herodes y sus muchachos,
el Rey firma el indulto y yo te amo
mientras Buscemi se emborracha en Atlantic City. 

Yasnavidá, llevo la tiña, huyes de mi,
pupa en el labio, frío de invierno,
no hay campanadas para el parado,
alfombra de cristales en la Puerta del Sol
y descalzos soplamos matasuegras,
vestimos cuernos de renos,
abrazamos al fantasma del quinto
que un día brindó por este futuro
aquella nochevieja del ... 
(rellene la línea de puntos)
 -Plácido lloraba en su carromato-.

Así que es Navidad.
Abrázame que tengo frío,
cena de nochebuena en cómodos plazos,
hoy termina el mundo de nuevo,
menos mal que estás tú,
calla y bésame, cenemos pizza.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

A la hiena que acecha


Sobre lo necesario y lo perdido
han mentido con su lengua de lagarto.
Lugares comunes que revientan
el vientre azul de las mariposas.
 
 
Vomitan tijeras y huracanes
sobre la cruz azul de las urgencias,
arañan la madera de pupitres,
arrancan de las bocas biberones,
desahucian pesebres en diciembre.
 
 
Ellos, banderas relucientes en la tarde,
mirada de vieja estatua en escorzo,
Barrio de Salamanca, paddle, casa Lucio,
vieja estirpe de puteros y asonada,
sueñan con un 18 de julio.
 
 
Mientras tanto Navidades en familia
Mensaje del rey, niños a callarse,
islas caimán y vivaspaña.
 
 
Vosotros tenéis mi desprecio
mi puño cerrado, mi tormenta,
14 de abril, noche de bares
conspirando para abrir las alamedas.
 
 
Con terroristas no se negocia, tú lo dijiste,
así que no me vengas con la paz de los mercados,
retira tu colmillo de la escuela,
devuélvele la cama a los enfermos.
 
 
Sobre lo necesario y lo perdido
aún falta nuestro relato,
el libro dorado en que despierto,
la tumba de mármol,
epitafio para hienas y coyotes,
hojas quemadas, leones de acero
bebiendo mansamente de mis manos.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Siempre hay una luz


Este es el videoclip de la canción “Hay una luz”, dirigido por Daniel Serrano e Ismael Serrano (un servidor). Se trata de un proyecto solidario que pretende recaudar fondos para la ONG “Amigos de Calcuta” (www.amigosdecalcuta.org). Podréis encontrar este villancico en todas las tiendas digitales de internet.

Este proyecto, liderado por Manuel Cuesta, autor de la canción, ha sido posible gracias al trabajo desinteresado de mucha gente. Por supuesto gracias a todos los cantantes que aparecen en él (Pedro Guerra, Javier Bergia, Virgina Labuat, Tontxu, el propio Manuel Cuesta) que soportaron estoicamente el frío del invierno madrileño. También gracias a la participación de los maravillosos actores que aparecen en el videoclip: Pilar Bardem, Pepe Regueira, Irene Rubio, Alex Gadea, Javier Albalá. A los que nos echaron una mano en la producción: Jimena Ruiz Echazú, Adán Latonda, Rober López, Belen Rodrigo, Cristina Muñoz.
A Mar Blanco que se encargó del arte. A Vicente Campillo en las luces. A Maite González y sus compañer@s de organización. 

En fin, gracias a mucha gente que generosamente arrimó el hombro pudimos dibujar los rostros que acompañan la melodía, una canción que pretende abrir ventanas a la esperanza en tiempos difíciles, hacernos caer en la cuenta de que es tiempo de establecer lazos entre unos y otros para entender que no se está solo en el cuestionamiento de la realidad, que asumiendo el protagonismo que nos corresponde las cosas pueden cambiar. 

Gracias a todos vosotros también por apoyar esta iniciativa. 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Tos de noviembre


Tos de noviembre y mi médico en la calle
ofreciendo flores en la acera
para salvarnos de la escarcha y los corsarios.

Sobrevivimos por encima de nuestras posibilidades,
otros dicen y se arreglan la corbata,
sonríen con la boca de abanto,
queman los puentes, las escuelas,
las batas blancas, los tejados.

Cristo nacerá en un cajero,
resguardado del frío, del desahucio,
no hay estrella ni mirra de Bruselas,
ni oro de Berlín, ni incienso de París
que arome la mañana.

Tos de noviembre y Romilar
para la voz que acude a nuestro auxilio,
gargantas de Gaza con ronquera
de lustros pidiendo una ventana,
una luz, la grieta de los muros,
dibujos de Bansky con sordina,
raíces de olivos arrancados,
como manos que se alzan hacia el cielo.

Toses de noviembre, 
como lápidas amontonadas 
en el cementerio judío de Praga,
nuestros sueños mientras arden los acebos,
navidades sin regreso ni regalos.

Muérdago sobre la plaza de Neptuno,
donde se besan las parejas indignadas,
pañuelos blancos en el puerto del dios mar,
en Madrid, donde nacen las sirenas,
donde dicen las misas generales
de una iglesia que no da a los perdedores
el asilo que merecen. No hay refugio
para niños sin pesebre,
ni si quiera en unos grandes almacenes.

Tos de hiel, repetida, de tinieblas,
no hay jarabes que nos calmen
la afonía de cristales estrellados
contra el suelo de esta noche sin papeles,
fugitiva, toda nuestra, de noviembre. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Es sólo el tiempo, que pasa


Suerte de cateterismo cardíaco, tu mirada cansada
- apenas has dormido, me dices -
calma al triste músculo herido
por el hielo de un otoño roto, astillado.
Arrítmico mi corazón, hipocondríaco todo yo,
se rebela ante la impasible marcha de antorchas,
santa compaña de fantasmas dormidos,
que camina por las calles, camino del trabajo,
anestesiada por las agujas catódicas
-ya no tanto que todo es pantalla plana-
que escupen los televisores de leds irisados.

El caso es que es otoño y yo te amo.
Así se escapan como gotas de mercurio 
los días vividos y me siento viejo
cuando te veo sonreír planeando un viaje
o suspirando porque un cachorro se enreda entre tus pies.

Nuestros padres cuentan sus achaques
y todavía el futuro se aplaza por momentos
- fíjate, con casi cuarenta años -
cuando en la tele ponen nuestra serie preferida
o en la cocina me cuentas como fue tu día,
pasta con verduras para cenar
y viento de noviembre sobre la acacia.

Digo que pasa el tiempo y no es malo,
aunque a veces la arena de los relojes
se alce iracunda en vuelo como en una playa
con el levante soplando implacable
arrebatándonos la cordura y arrancando las sombrillas.

Eso y el agua de la clepsidra,
que dicen lava las heridas y suaviza el canto de las piedras,
pues no somos más que rocas de acantilados
aguantando el obstinado embate de los años
y sus océanos, plata que baila en los septiembres.

Y es que quizá la vida no sean los ríos
- no siempre el poeta acierta -
sino más bien ese mar donde descansan
los corales, los tesoros y los cuentos
que siempre acaban con el regreso a las costas
del amado, la tormenta que nos lleva a una isla,
desierta, luminosa y sin tres libros,
el empeño absurdo del delfín,
salvando a náufragos que nada saben
del amor y sus destellos,
pues no pudieron reconocerse en nuestros pasos,
en tu mirada, suerte de terapia ansiolítica
que vigila mi paso y mi extrasístole,
el duelo que impone lo perdido,
saber que he de crecer aunque nos duela.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Próxima estación


A ti, que debutas 
haciendo la vida eterna en quince minutos,
te escribo porque Madrid esculpe en las cariátides
de la Gran Vía tu rostro lleno de pecas.
El metro se detiene en mitad de un mar embravecido
y todo regreso lleva a la infancia.
Tengan cuidado de no introducir
 - yo te espero en la calle, como entonces -
el pie entre coche y andén,
y el vagón se abre y la cama deshecha, 
la ropa esparcida por el suelo
como la arena de un reloj estrellado,
cántaro que porta el soñador
lleno de lágrimas y peces voladores.

Neptuno alza su tridente y abre el mar
para que crucen las banderas de arcoiris
que desde Chueca celebran la vida y la honra.
La ciudad, más otoño que nunca,
dora el camino que lleva hasta el teatro
en el que arrancarás los pétalos metálicos
de una flor encontrada en el andén.

Hojeas un periódico gratuito
y las mujeres gigantes de los carteles publicitarios
vigilan llorosas el tránsito triste de hombres y mujeres
que navegan sin nada qué hacer ni qué decir,
con la mirada perdida 
y fracasos que bañan en licor de mp3,
en planes para la tarde anaranjada,
para el fin de semana, ansiolítico y verbena,
atención, estación en curva.

Pero, hay quien, como tú, viaja, 
como la Enterprise, en busca de planetas remotos,
con la sonrisa en el rostro, cediendo el asiento,
tarareando nuestra canción,
dispuesta a ser llama cuando el telón se abra
y yo te encuentre ahí. 
Haciendo la vida eterna en cinco minutos.

Te esperaré en la calle como entonces,
hablaremos también de la obra,
iremos del brazo, y Madrid, más otoño que nunca,
será nuestro, como nuestro es el futuro,
las olas de Imbassaí, el sofá color arena,
punta de Ararat a salvo del diluvio.