miércoles, 2 de mayo de 2012

Por fin





Ya está. No queda nada. El disco sale en menos de una semana. Trato de ordenar los papeles, miro llover por la ventana, la primavera se retrasa, voy al cine, quedo con los amigos. Ensayo. Jacob Sureda, Javier Bergia y yo nos encerramos cada día para repasar las canciones, el repertorio, el guión. 
Trato de distraerme mientras veo acercarse la fecha. Tardo demasiado en dormirme y doy mil vueltas en la cama. El disco sale ya. 
Ahora empieza otra fase del trabajo. Al fin y al cabo, el disco sólo se termina cuando se muestra sobre los escenarios. Así que aún queda.
Pero no deja de visitarme esta vieja conocida, la tristeza del viajero que regresa.
Y veo marcharse las canciones como quien mira a lo lejos un barco devorado por el horizonte. Y me pregunto como se sentirán aquellos que las escuchan la primera vez como me pregunto como será la vida en las casa cuyas ventanas encendidas vemos desde la carretera. Es algo así como la sensación de andar descalzo por el campo. A veces la hierba mullida te besa los pies. Otras una piedra te araña, una zarza te muerde.
Qué se yo. 
Ya ves. Me pongo cursi. Pero es la espera y la ansiedad que a uno le mata. Somos amapolas en mitad de un campo amarillo. Somos Rayos C en las puertas de Tanhauser esperando que alguien nos recuerde. Somos quienes somos.
Hoy me preguntaron si no era mejor dormir hasta que pasará el desastre, la crisis. Si fuera así, como el dinosaurio, seguiría allí al despertar. Y más feroz y con más hambre que nunca. Por eso es mejor despertar. Para que la realidad se convierta en ese sueño compartido. Un mundo mejor. Ese en el que el ser humano (el conjunto de la sociedad) vuelva a ser la medida de la acción política.
A mi hacer este disco me ha despertado. Y ha avivado la llama del futuro. Renacido creo en nosotros.
En fin. Alea jacta est.
Mientras te espero, mece a mi cuerpo como a un árbol la tormenta y en su corteza tallo tu nombre. Ahora más que nunca. Todo empieza y todo acaba en ti.

miércoles, 25 de abril de 2012

Vídeo nº11. Grabación de cuerdas.


Ensayamos las canciones. Florecen los lilos y la tarde naranja derrama su luz sobre Madrid. Se acerca mayo, el mes en el que los prisioneros sueñan con calandrias heridas, mes de flores y revoluciones. 
Ya está casi todo listo. Seguimos preparando los conciertos, el lanzamiento del disco. El lunes 30 de abril estrenamos nueva web. Permanezcan atentos a sus pantallas. Y regale usted una flor y un libro. 
En el vídeo os mostramos parte del viaje que hicimos a Bratislava para grabar los arreglos de cuerdas que escribió Jacob Sureda para el disco. Lo cierto es que parece que pasó una eternidad desde entonces. Nevó durante el viaje que hicimos desde Viena hasta Eslovaquia. Algunas veces, todavía hoy, hace frío. Crepitan las canciones como sarmientos en la hoguera y todo empieza en ti.
Miro el reloj y me entristece e indigna el empeño de algunos por retrasar los relojes y los calendarios. Políticos en blanco y negro hipotecan el futuro. Alguno en un arrebato sincericida llega a decir: "ahora que no estamos de campaña electoral es el momento de decir lo que de verdad pensamos". En fin, yo soñándote, tú con flores en el pelo y ellos tan septiembre, final de vacaciones. No entiendo la indiferencia, el peso muerto de la historia que decía Gramsci.
El caso es que tengo ganas de cantar contigo.
Besos mil.

martes, 17 de abril de 2012

Así comienza Todo empieza y todo acaba en ti. Videoclip.

Adelanto mi entrada del blog al martes. La ocasión lo exige, ¿no?

Esta es la canción que abre mi nuevo trabajo. Un trabajo intenso y emocionante en el que, como dice la canción, renacido, creo en mi.
Creo que en este disco están todas mis referencias. Desde los cantautores tradicionales (Serrat, Silvio, Sabina) hasta los más contemporáneos (Damien Rice, Glen Hansard). Quizá esta canción se acerca más a estos últimos. Las canciones crecen, se abren y se encogen, como el pecho en la risa o en el llanto.

La verdad es que estoy emocionado leyendo los primeros comentarios suscitados por el estreno. Y nervioso, porque ahora la piel de esta nueva criatura queda expuesta al frío de la intemperie y sus arañazos. Pero también a las caricias.

Será difícil que encontréis esta canción en las radios convencionales musicales. Estas han decidido que los cantautores no caben en su fórmula radiofónica. Al parecer despistan. O exigen demasiada concentración. Qué se yo. Así están las cosas

El caso es que su difusión depende de vosotros. Así que gracias de antemano por el apoyo.

En “Todo empieza y todo acaba en ti” escucharéis las olas de las playas de Imbassaí donde Robinson encontró aquellas huellas que le salvaron la vida. Un bandoneón lamentando tanta distancia. Charangos que bailan entre los ritmos colombianos y la murga que celebra tu llegada. Cuerdas meciendo mi guitarra para hacer más llevadera la espera. Homenajes a los movimientos ciudadanos que, indignados, exigen un cambio en la sensibilidad política. Las voces de un coro de niños de un Conservatorio de Ramallah, en Palestina y el canto de su pueblo. Guitarras eléctricas maldiciendo la suerte de tantas Evas que sueñan con ser Lilith. Y canciones recuperadas, salvadas del corredor de la muerte, allá donde condenamos el recuerdo de los que antes compartieron contigo los delirios de la carne.
Todo esto y un buen pedazo de mi corazón. Palpitante. Incandescente como una brasa olvidada.

En fin. Qué nervios. Ya ves, qué tontería. Cómo si fuera la primera vez. ¡Diablos, lo parece!

Espero estar a la altura de las expectativas, si las hubiera. Gracias mil y otros tantos abrazos.




miércoles, 11 de abril de 2012

Vídeo nº10. Bandoneón

Que San Pugliese nos proteja en este día en el que el fuelle se lamenta y tenemos el corazón mirando al sur.

Afinamos el repertorio y preparamos los ensayos para la gira.

Madrid parece derrumbarse. Más y más recortes. Terrible retroceso en la historia. Se cumplen cuarenta años de la vieja canción de Pablo Guerrero. Tú y yo muchacha estamos hechos de nube, pero quién nos ata... Más vigente que nunca sus acordes resuenan en las calles mojadas de mi ciudad, espejos como los del Callejón del Gato, que convierten la realidad en esperpento. Tiene que llover a cántaros. Caminamos dibujando coronas de agua y la primavera viene huérfana de claveles.

Te dejo este divertimento, este guiño a lo lejos.

Volver con la frente marchita y las ganas de verte. Como en un tango.

miércoles, 4 de abril de 2012

Video 9. Yo era un tipo solitario



Somos gente solitaria, rehén del miedo y de las prisas. Así los días van deshabitando los sueños y las canciones de amor. Así, poco a poco, cae la noche y las hogueras dibujan en las paredes de la caverna sombras alargadas y danzantes, imitación siniestra de lo que somos, cenizas de una breve primavera.

Pero somos también la luz de un mediodía de la infancia, domingo de Retiro, manchas de césped en los pantalones, desayuno en la cama y tú a mi lado, cartas que adelantan un regreso, dulce borrachera de diciembre, cerezos en abril y lunas blancas, promesa de futuro, barricada ante el regreso del invierno.

Y tu presencia trae lo que al cerezo da la primavera.

Por eso canto. Para no estar sólo.

El disco está casi terminado. Pruebas de imprenta, erratas que sorteamos como charcos, revelamos los carretes y las ganas. Estoy nervioso: cada vez que veo una prueba de cartel o alguien me dice que ha escuchado alguna de las nuevas cancines, cada vez que miro el calendario o me hablan del futuro lanzamiento me asusto y oigo estruendo de aves cerca del puerto.

Pero tengo muchas ganas de que por fin vea la luz "Todo empieza y todo acaba en ti"

El 8 de mayo lanzamos el disco. Como quien lanza un satélite que, navegando en el espacio, nos traiga el ronroneo que cantan lo planetas mientras giran. Como quien  lanza una bengala en mitad del mar. O una serpentina sobre la última carroza del carnaval que ya termina.

No sé. Sale el disco. Y ando inquieto. Tengo ganas de verte.

Ismael

PS: Dentro de poco empezará a funcionar la aplicación de facebook que hemos preparado para el lanzamiento. Mirando la cabecera de mi facebook y de la página web podéis intuir parte del arte gráfico del disco que ha hecho, con mucho cariño y con mucho esmero, la ilustradora Mar Blanco. Que suerte poder contar con una artista tan grande. Poco a poco iremos desvelando más detalles.

jueves, 29 de marzo de 2012

Reflexiones sobre la huelga

      Después de leer algunos comentarios surgidos a raíz de mi llamada a secundar la huelga me gustaría hacer algunas aclaraciones.
      Me sorprendió que algunos vieran en este llamado un ataque al derecho a ir al trabajo de aquellos que decidieran no sumarse a la convocatoria. ¿Por qué? Tan legítimo como ir a trabajar es no hacerlo para participar en la jornada de huelga. En principio, el ejercicio de un derecho no ha de entrar en conflicto con el otro.
      Algunos expresaban su negativa a participar en la huelga motivados por su postura crítica (y a mi modo de ver, a menudo, comprensible) hacia los sindicatos mayoritarios. Hablaban de su connivencia con el poder (sobre todo con el anterior gobierno), de su corrupción y del privilegio que para alguno suponen las subvenciones recibidas por parte del Estado.
      En primer lugar habría que aclarar que no sólo los sindicatos mayoritarios convocan la huelga. También lo hacen otras organizaciones sindicales, así como muchas asociaciones de carácter social y cultural y multitud de movimientos ciudadanos. Tiene sentido buscar en la convocatoria de una huelga general la complicidad de todas las organizaciones sindicales y ciudadanas puesto que se busca el paro generalizado de la actividad laboral en todo el país. 
      Quizá debiéramos recordar que los sindicatos CCOO y UGT son mayoritarios porque obtienen el apoyo de la mayor parte de los trabajadores que participan en las elecciones sindicales. No son los únicos que existen, pero sí los que tienen mayor representatividad en el conjunto de los trabajadores. También decir, con respecto a su representatividad, que los afiliados a los sindicatos (a estos y a otros) son muchos más que los afiliados de ciertos partidos políticos de cuya legitimidad de ninguna manera dudaremos. Aunque la mayor parte de sus ingresos vienen de las cuotas pagadas por los afiliados, los sindicatos reciben subvenciones, sí. Como también lo hacen las organizaciones patronales, los partidos políticos y muchas otras instituciones con mucha menor representatividad que los sindicatos. La Federación Española de Fútbol o los toros son también subvencionados. La prensa escrita y las televisiones privadas reciben dinero del Estado en cantidades muy superiores a las recibidas por los sindicatos.
      Como decía antes, comparto la crítica hacia unos sindicatos que, a mi modo de ver, debieran haber sido más contundentes en su enfrentamiento contra los poderes políticos que nos han llevado a esta situación de desastre y precariedad. Ante esta crítica uno puede tomar dos actitudes. Una: mostrar su indignación en foros como este, en las barras de los bares o en su entorno más inmediato, ejercer el derecho al pataleo y quedarse de brazos cruzados en casita. Otra: indignarse igualmente pero participar del tejido sindical para cambiarlo de forma que recupere su postura crítica y exigente, tal y como nos gustaría.
      Convengamos que lo primero es más fácil. No en vano, España es el país con menor filiación sindical de toda Europa.
      Muchos dicen: ¡¿dónde estabais cuando el anterior gobierno hizo los ajustes que hizo?!
Pues quizá en la calle participando de las movilizaciones ciudadanas que fructificaron en el 15 M. Quizá en la anterior huelga convocada con el gobierno de Rodríguez Zapatero. Yo sí sé donde estaba. No sé donde estaban los furibundos e indignados ciudadanos que ahora ponen en duda el compromiso ajeno.
      Hay quien pone la mirada en aquellos ciudadanos que, decididos a trabajar en la jornada de huelga, pueden recibir la presión o ser víctimas de la coacción de algunos piquetes. Desde luego que este tipo de coacción, más aún en su expresión más violenta, es reprobable. Pero es visible. La sugerencia de Dª Esperanza Aguirre de que la gente haga fotos a los piquetes pretende hacernos creer que la coacción de estos es un hecho habitual en la jornada de huelga. Conocemos de sobra la costumbre de la señora Aguirre de hacer fotos, señalar con el dedo y abrir expedientes propios de la Stasi a aquellos díscolos que se atreven a molestar. Como digo, esta coacción, de producirse, será visible y ahí tenemos a los Cuerpos de Seguridad del Estado para proteger al trabajador que en jornada de huelga decide ir al trabajo.
      Pero, ¿y las coacciones de los empresarios a los trabajadores? Por desgracia estas no son tan visibles y sus víctimas no podrán aportar la prueba gráfica que Aguirre sugiere como mecanismo de control ante los “excesos de la turba”. Y por lo que leo en los comentarios no  preocupan tanto a la gente. Convengamos que el desamparo de este trabajador ante el empresario es mayor que el del trabajador que quiere acudir a su puesto el 29M. No hay policía que lo proteja ante este abuso.
      Algunas críticas a la labor de CCOO y UGT, parecen esconder un rechazo al sindicalismo en sí mismo, al sistema de organización y representación de los trabajadores. He escuchado decir: que desaparezcan los sindicatos, la negociación colectiva, es hora de dejar de tratar al trabajador como a un niño. Atrocidades cómo esta sólo se formulan cuando se quiere eliminar una de las últimas barreras de contención ante las que se encuentra el capitalismo más feroz, más dickensiano. Lo que realmente se desea es que desaparezca la lucha sindical, con ella la lucha por los derechos de los trabajadores, y ya que estamos los derechos en sí mismos. Darwinismo económico, vamos.
      Lo cierto es que, lamentablemente,  gran parte de los trabajadores ha perdido su conciencia de clase. La muchacha que trabaja de dependienta en la tienda de ropa, el autónomo que hace equilibrios para llegar a fin de mes, el inmigrante que sueña en el andamio, el informático subcontratado por una ETT, el desempleado recién licenciado o el camarero de su hamburguesería favorita no se siente parte de un colectivo de trabajadores. Los sindicatos han dejado de ser referencia de lucha y de defensa de los intereses del trabajador para una gran parte de sociedad.
      Además la precariedad incentivada en la contratación ha conseguido su objetivo: tener trabajo deja de ser un derecho y se convierte en un privilegio, de tal forma que apenas reparamos en las condiciones en las que lo realizamos. Cuando lo importante es tener trabajo, sea cual sea, sea como sea, ¿por qué detenernos a mirar el salario, la seguridad del trabajador, su protección y su estabilidad? Nos olvidamos de que tan importante como tener trabajo es que este sea digno, que dignifique al que lo ejerce, que lo ayude a emanciparse.
      Si los sindicatos no se dan cuenta de que gran parte de las nuevas generaciones se sienten excluidas en sus sueños y anhelos, de que no se sienten representadas en las estructuras sindicales vigentes el ciudadano irá perdiendo poder de influencia en esta posdemocracia en la que, de forma cada vez más evidente, la soberanía le es arrebatada para ser ejercida por oligarquías financieras y empresariales.
      Otros comentarios hablaban de la legitimidad del gobierno elegido democráticamente para llevar a cabo las reformas. La mayoría absoluta del PP no avala sus actuales políticas puesto que no sólo no estaban en sus programas sino que representan lo contrario a lo que en ellos prometían. No se trata de ganar en la calle lo perdido en las urnas. Se trata de exigir que, cuanto menos, los políticos asuman la responsabilidad cuando tratan de engañar al ciudadano. De recordarles que su labor es presentar alternativas de gobierno que realmente proporcionen bienestar al ciudadano y que realmente sean alternativas. ¿Cómo se puede ejecutar una reforma laboral tan agresiva como la que se lleva a cabo para luego decir que el paro no va a dejar de aumentar? Se habla del paro, de los ajustes, de la crisis como si fueran fenómenos de la naturaleza, incontrolables, impredecibles, fuera del control de los gobiernos. Nos hablan de la obligatoriedad de las medidas como si fueran leyes naturales, resultado del determinismo científico. Sólo para desideologizar algo que sin duda tiene una gran carga ideológica y para justificar el abuso fragante que supone la puesta en marcha de sus políticas.
      Las mayorías absolutas no son cheques en blanco para el gobierno de turno. Por suerte participar en democracia también es ejercer el derecho a la huelga y hacer oír nuestras voces cuando la ocasión lo merece.
     Y esta ocasión me pareció que lo merecía. De forma urgente.
     Con todos mis respetos. Sinceramente suyo
Ismael Serrano

martes, 27 de marzo de 2012

Todo empieza y todo acaba en ti: Lanzamiento 8 de mayo 2012. Vídeo nº8

El 8 de mayo verá la luz mi nuevo disco. Me miro las manos y parecen ramas de olivo. Intuyo los callos en las yemas de mi mano izquierda, la que acaricia el traste. Mi uñas, como siempre, maltratadas. La línea de la vida y del destino, todas llevan a ti. Se lee en las arrugas tu nombre, como en la corteza de un árbol mecido por el viento de la adolescencia.
Me miro las manos como buscando las canciones que viajan en este disco.

De la misma forma que queremos recordar todos los domingos de la infancia soleados, transito la memoria de estos días de grabación y los encuentro luminosos, incandescentes.

Las sesiones en el estudio, la grabación del videoclip y del documental que acompañará el disco de canciones. La revisión minuciosa del resultado final. Como en una radiografía pegada al cristal fluorescente revisamos el esqueleto del álbum. Nos miramos al espejo vistiendo cada melodía.

En el documental "El oficio de cantar", realizado por Daniel Serrano, que acompañará a las canciones, han participado maestros y amigos de profesión: Aute, Pablo Guerrero, Zahara, Depedro, Nach, Fredi Marugán, Javier Bergia, Jacob Sureda, Manuel Cuesta, Marwan, Lucas, Vicky Gastelo. El resultado es una declaración coral de amor a este oficio y el reconocimiento de esta incertidumbre común en todos con la que afronta el futuro el músico y el trovador.

Para todos ellos este agradecimiento infinito, por su generosidad. Por hacerme sentir menos solo.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Nuevo comienzo. Vídeo nº7

          Estás llegando a la cita. Y el corazón tirita en la boca como un animal asustado. Parece hervir el agua de los charcos que pisan tus zapatos gastados y hay vendaval y grillos cantando en tu cabeza. Llegas a la tierra prometida, al abrazo que como una manta te saca el frío y te seca el cabello, a su sonrisa de mayo perdonando tu retraso. 
          Estás llegando y ya la imaginas, en la boca de metro, distraída vigilando a los transuntes, revisando los mensajes del teléfono, tan hermosa que parece una ninfa raptada, una mujer extraña encontrada en algún sueño de verano, un muchacha iluminando un escenario al pie de un lago, sin gaviotas muertas, ni trágicos finales. Allí, casi a la vuelta de la esquina esta ella. Casi has llegado.
          Casi hemos terminado el disco. Y algo así como esta sensación asalta mis días. En este disco me atreví a tocar el charango como veréis. Trato de explicar el título, pero es como tratar de explicar el aroma incierto de la infancia, o el color de una hoguera en nuestros pechos. El disco, trato de decir, tiene algo de nuevo comienzo. Como cada mañana. Como nuestro encuentro. Ya queda menos. Estoy llegando.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Veracidad. Vídeo nº6

Se cumplen ya quince años desde que salió mi primer disco. Un temblor de nubes recorre mi espalda al echar la vista atrás. Cómo pasa el tiempo.
En este nuevo disco, Todo empieza y todo acaba en ti, hemos tratado de imprimir toda la autenticidad posible a las canciones. Hemos tratado de rescatar la esencia, la emoción de las piezas desde su composición original. Para ello he tocado algunas guitarras. No soy el mejor guitarrista pero son mis canciones y en mis torpes dedos descansó la arcilla primigenia que luego fueron versos y melodía. Si a eso le añadimos el buen hacer del arreglista Jacob Sureda, el resultado es maravilloso.

Tuve la oportunidad de ver el primer montaje del documental El oficio de cantar, realizado por Daniel Serrano. Compañeros de oficio (Aute, Pablo Guerrero, Depedro, Zahara. Nach, Manuel Cuesta, Marwan, Lucas, Vicky Gastelo, Fredi Marugán, Javier Bergia, Jacob Sureda) hablan de su experiencia como trabajadores del verso y la melodía, de su forma de vivir la música. Estoy inmensamente agradecido por su colaboración. Sus testimonios (ya lo veréis) son emocionantes.

Y aquí seguimos. En el viaje, mientras en la ventanilla las luces pasan raudas, como bengalas lanzadas por barcos que naufragan. Emocionados y espectantes. Comienza en ti esta aurora, en ti, raíz que bebe mis dolores y mis sueños, tan verdad como este invierno que nos trae sequía y luz de mayo, como la calma que descansa en el breve hueco de tus manos.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Despiertos. Video nº5

Queda un cierto poso de melancolía al terminar un disco. Y unos cuantos interrogantes. Uno abrió su pecho de par en par para que la brisa de la mañana oreara cada rincón. ¿Compartirá la gente la ilusión depositada en cada canción? ¿Serán cómplices de las huidas señaladas? ¿Me acompañarán en este viaje?
Casi ha finalizado la mezcla. Estamos dándole vueltas al documental. A la portada del disco. Ya son públicas las primeras fechas de mi gira (http://www.ismaelserrano.com/informacion/conciertos.htm). Todas las piezas empiezan a encajar.

Vuelve la primavera. Se va a cumplir un año de aquel mayo lleno de flores y gritos de indignación. La gente despertó y tapó las calles. En Todo empieza y todo acaba en ti hay también un homenaje a toda aquella gente. Una campana que toca a rebato, convocando a los excluidos a exigir lo que es suyo. Un despertador en la mañana deshabitada. Los dormidos se levantan.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Sobremesa. Video nº4

Allá va el 4º vídeo. Es ahora el turno de Javier Bergia, una referencia ineludible en mi carrera. Compañero de mil batallas, compartir sobremesa es uno de los alicientes que tiene trabajar con él. Aquí os dejamos parte de esas tertulias en torno al buen guiso y los buenos caldos. Bergia despliega su anecdotario y nos hace más sabios. Autor de hermosas canciones, en este disco le puso color a algunas percusiones.

Bergia pinta de verde los años que nos tocan vivir, y nos arranca una sonrisa aún sabiendo que todo es naufragio. Experto buscador de oro, remueve con paciencia el tamiz hasta dar con la melodía precisa. Recorrió varios planetas y plantó en todos ellos hermosos rosales.

Vamos terminando el disco. Grabamos ya el videoclip junto con buenos amigos en dos jornadas intensas y emocionantes. La primavera entra a nuestra casa con prisas. No llueve. Y la plaza está más sucia que nunca.
Pero vendrá esa tormenta clara, sin bioenzimas, claro, y beberé del breve hueco de tus manos.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Dinámica

Nuevo vídeo y la grabación sigue su marcha lenta pero constante. En esta pieza Jacob Sureda, pianista maravilloso, compañero de batallas, arreglista para estas canciones y coproductor junto con un servidor de este disco, avanza alguna de las intenciones musicales de "Todo empieza y todo acaba en ti".



El invierno nos araña los pulmones y desde el Este llega rumor de alas. Somos el enemigo, conspirando nuevas primaveras, soñando claveles en los fusiles y poniéndonos flores en el pelo. Los estudiantes gritan y se besan mientras todo arde y yo te busco en cada abrazo, Adán expulsado del Paraíso.

Estamos despiertos. Más que nunca. Todo empieza y todo acaba en ti.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Éxito y fracaso.

Allá va el segundo vídeo sobre la grabación de Todo empieza y todo acaba en ti. Parte de las declaraciones  q aparecerán en los vídeos forman parte de un documental realizado por Daniel Serrano, en el que invitamos a compañeros de viaje y profesión a reflexionar sobre el oficio de hacer música. Creo que el resultado es una declaración de amor a este trabajo. Pero ya tendréis la oportunidad de descubrirlo.




Relativizar el éxito y el fracaso es uno de los retos. Entender, tal y como nos enseñaron las Madres de la Plaza de Mayo, que la única lucha perdida es la que se abandona, nos hace seguir soñando. Lo importante, decía Kavafis, no es llegar a Ítaca, es el viaje.


Y en ese viaje estamos. Desistimos de atarnos al mástil y nos dejamos embriagar por el canto de las sirenas. Terminé de grabar las voces y en breve empezaremos el proceso de mezcla. Le damos vueltas a la portada del disco y al videoclip. Planeamos ya la gira, Cuánta incertidumbre.

Fuera hace frío. Y dentro, a veces, cuando el telediario alumbra el salón y nos habla de estos vientos de cuchilla que nos hace jirones la ropa. Tiempos de crisis que las alimañas de siempre aprovechan para hacer sus más oscuros anhelos realidad. Y queda el ciudadano desamparado mirando al horizonte, como el campesino que maldice la tierra seca y busca en el cielo signos de tormenta.

Pero seguimos soñando. Y de vez en cuando, uno encuentra una canción que le rescata de tanto desastre. En esa búsqueda estamos.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Por qué cantamos. Vídeo nº1

Familiares y amigos:

           


Este es el primero de los vídeos que iremos colgando en la red para mostraros parte del proceso de grabación de este nuevo disco. Las imágenes forman parte del documental que estamos realizando paralelamente. El proceso de elaboración de mi nuevo álbum servirá de excusa para realizar un documental en el que reflexionaremos sobre el oficio de cantar. Para ello invitaremos a algunos compañeros de profesión y trataremos de plasmar parte del proceso de grabación. Estará dirigido por Daniel Serrano.



            En esta pieza ya adelantamos el título del nuevo álbum: Todo empieza y todo acaba en ti.

           

            Afrontamos con nervios e ilusión este nuevo reto. Y agradecemos infinitamente vuestra compañía en este viaje. Por mi parte sigo con la grabación de las voces tratando de resistir a este invierno frío y lleno de sombras. Las canciones vuelan como pavesas incandescentes y yo te busco entre la ventisca.



            Abrazos mil.

jueves, 2 de febrero de 2012

Cantamos

Empezamos la grabación de la voces para el disco. Nos encomendamos a Pugliese y tratamos de aplacar los nervios. Son las últimas grabaciones antes de empezar con las mezclas. En mi cabeza un torbellino de ideas me mantiene insomne. Hay que pensar en tantas cosas: portada en el disco, gira, puesta en escena, ensayos...

Fuera la vida sigue implacable su marcha arañándonos la cara con su frío glacial de zarza  y puñal.

España y su querencia al blanco y negro, al golpe de quijada y mantilla, a la misa de espaldas y al vivan las caenas, a las sombras y al olvido, parece retroceder en el tiempo. En  Polonia fallece la escritora Wislawa Szymborska y en Cuba la trovadora Sara González. Los versos de la primera fueron inspiración para aquella lejana película que grabamos hace años, El hombre que corría tras el viento. A la segunda, referencia en la canción de autor, tuve la oportunidad de conocerla en alguna de sus vistas a Madrid hace ya casi quince años.

Así que en esas estamos. Bajamos la luz. El atril es una flor abierta que me ofrece su aroma. Inspiramos conteniendo los nervios. Somos el mar último que mece todas las botellas de náufragos. El resto de mi vida comienza en ti. Suenan los primeros acordes. La ciudad se detiene. Y por fin, cantamos.

viernes, 27 de enero de 2012

Escrito a destiempo

          Tiempos difíciles. Un capitán de crucero sueña con ser Lord Jim. Y en un jurado de Valencia otro sueña con ser Henry Fonda en “Doce hombres sin piedad”. Pero no. Tú no eres Ilsa Lazlo ni yo Rick Blaine. Y todo acaba en desastre y melancolía. Así que el periódico, otra mañana más, envuelve a un pájaro muerto sin que nadie encienda las antorchas y se arme con bieldos y rastrillos camino de La bastilla. Suben las almas y el coste de la vida. Y las calles son alumbradas por la luz de los cajeros. Marque su número secreto. Retire su efectivo.
          Volví de Bartislava y en Viena, como en el cuadro de Klimt, nos cubrió una manto de oro mientras nos besábamos. Somos la viola en una orquesta, buscamos nuestro lugar en este tiempo, temblando en cada solo. En medio de cada melodía. Algo desafinados. Y vestidos de domingo salimos a la calle a pasear nuestros cuerpos.
          Sigo trabajando en el nuevo disco. Dentro de poco empiezo a grabar las voces. Las canciones crecen como la tarta de naranja que pusiste en el horno. Quiero adivinar también en aquellas melodías restos de azahar. Siento en el pecho algo de calor, algo así como un temblor de amapolas o restos de lluvia. Son los nervios, la ilusión de grabar nuevas canciones, de saber que no muy tarde también serán tuyas.
          Dentro de nada se cumplirán 15 años del lanzamiento de “Atrapados en azul”. Como pasa el tiempo.

miércoles, 18 de enero de 2012

El viejo café

Volvimos al viejo café.
Era el grito despertando a Kavafis
con su mirada de óleo 
sobre viejos cárteles anunciando conciertos.
Ahora que preparo una nueva huida,
que afilo la cuchilla y la voz
mientras el incendio escala la montaña,
volvemos al viejo bar
donde siempre somos jóvenes.

Ella entraba por primera vez,
y no sé si sos tú o eres vos,
pero la tarde brillaba como un diamante perdido,
o como el océano cubierto por una pátina de aceite,
o como el desastre en el que me sumerjo si trasnocho,
o como tu llamada en la tarde
bajando la escalera hasta mi estudio,
ya estás aquí, salgo a abrirte.

Volvimos, aunque quizá nunca nos fuimos,
y la guitarra, tornado de madera, gira:
es la manta de lana que crepita,
llena de chispas, en la oscuridad
de una habitación. Fuera llueve.
Monotonía de crisis financiera
tras los cristales.

Despertamos y el dinosaurio sigue ahí,
con sus gafas de concha y el bigotito de antaño.
Que no se te olvide, 
aunque resuenen panegíricos
en blanco y negro,
la calle es nuestra.

Pero a lo que íbamos.
Volvimos. Y allí estabas.
Y la tarde era tan nuestra
que se marchó como sueles hacerlo tú:
silenciosa, sembrando jazmines, 
dejándonos huérfanos,
y la rara sensación
de fin de vacaciones
y el recuerdo del mar
mientras paras un taxi.

Ismael Serrano

PS: Sigo con la grabación del nuevo disco. Pronto viajaremos a Bratislava para grabar la sección de cuerda. El bajel sigue rumbo al horizonte. En calma, en el cuarto de derrota, abro una botella de vino y reviso los mapas. No tengo todo el tiempo que quisiera para escribir la bitácora, pero pienso en ti.

miércoles, 11 de enero de 2012

Año nuevo. Nuevo horizonte.

           Comienza un nuevo año. No llueve y sobre Madrid crece una nube bruna que araña las ventanas y enreda el vuelo de las palomas. Nuevo Gobierno con Presidente ausente, presa del pánico escénico. Más recortes. Las cosas cambian para que todo siga igual. Madrid perezoso, bosteza. Y uno no sabe si el dolor de cabeza es por el hambre o por el ruido.
          El 2012 me saluda mientras grabo un nuevo disco. Un disco de estudio con 12 nuevas canciones. 12+1. Hay que sumar una vieja melodía rescatada de aquellos primeros bares que habitamos, días azules, sol de la adolescencia. Jugábamos a la rayuela en el suelo de aquel café, cubierto de serrín y colillas. Recuerdos del barrio de las Letras, iniciales para nombrarte y tu rostro eterno, inconcluso. Todo era relámpago en nuestras miradas.
          Produzco el disco junto con Jacob Sureda. Viejo compañero de armas, es arreglista también de los temas. Hemos compartido largas charlas y algunas referencias, y viajes de  ida que nos llevaron a penínsulas deshabitadas y viajes de vuelta cargados de melodías doradas como pieles en verano. Me gusta mucho cómo está quedando el disco.
Creo que va a ser el mejor. Sin desmerecer todo mi trabajo anterior. Un disco es un estado de ánimo. Y quizá por eso creo haber dado con el título.
          Como en mi primer disco es el título de una de las canciones. Maldita sea no sé sintetizar. Quizá por eso siempre me gustaron los títulos largos.
          Comienza un nuevo año. Y cada comienzo trae un horizonte, con líneas en fuga sobre las que crecen edificios que nunca habitaremos, que observaremos curiosos adivinando las curvas que visten la ropa tendida. Horizontes con chimeneas escupiendo el gris de los versos quemados, con una hilera de árboles cada vez más pequeñas, con mirlos blancos y bandadas de escandalosas cotorras burlándose de nosotros. Horizontes con bancos sobre los que olvidar un libro, ladridos de perro retumbando en el atardecer, un niño en bicicleta tarareando una canción, un candil, a lo lejos, temblando entre la nada.
          Nuevos horizontes para un nuevo disco.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Bienvenido, Invierno.

Mañana grabo algunas guitarras. Estos son días largos. Y, a veces, me siento como el muchacho que grita tu nombre al otro lado de la calle. Más allá de los coches, tú, recorres la otra acera, con tu mirada de cerezo y niña perdida. El tránsito, el estrépito de una ciudad efervescente devora la voz del muchacho y sigues tu camino de nieve camino a donde todo termina. Sin oír su grito, sin ver su rostro. 
A veces, ya ves qué tontería, me siento así. O como el que viaja en el metro, en un vagón lleno de tarde de otoño y de acantilado, y encuentra, a través de la ventana, una cara conocida. Uno, dentro del vagón; tú, en el andén contrario, esperando a que llegue tu tren, viajando en otra dirección, pensando en tus cosas, frente a un cártel de unos grandes almacenes, con la cara llena de ayer. Nada puedes decir. Sólo sonríes y vigilas. Y la gente parece otra cuando no se sabe observada. El vagón inicia su marcha y todo se fuga.
Sigo grabando mi nuevo disco. Veo el noticiero.
Leo que el nuevo ministro de economía será el que fue presidente de Lehman Brothers en España en los tiempos en que todo se derrumbaba. Experto en derribos y fiel creyente de los mercados libérrimos y sacrosantos. Qué cosas: ahora le decimos Mercados; antes, Capitalismo. El de toda la vida.
Como dijo Sabina, el diario no hablaba de nosotros.
Madrid no quiere ser invierno y la cola de la gente que quiere comprar lotería de Navidad da la vuelta a la manzana varías veces, como una enredadera quebrada por la helada en torno al hierro oxidado. 
Toco la guitarra mientras espero. Y una cara llena de pecas, al otro lado del cristal, me saca la lengua. Me sonríe.
Bienvenido, invierno. Seremos otros y mejores, a pesar de las heladas, del viento en proa. O por eso.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Grabando

Podría estallar la guerra, sobrevenir un apocalipsis zombi, nevar quizá, o podría ser que  las redes de un barco atunero atrapasen a una sirena en mitad de un mar embravecido, que a todo el planeta le diera por besarse en los portales, podría una mañana salir en la tele Merkel llorando conmovida con un Sarkozy radiante a su lado, diciéndole, no aguanto ni un minuto más sin decirte que te quiero, se abrazarían entre los aplausos de funcionarios y banqueros, buscándose los labios, los chóferes lanzarían las gorras a lo alto, los camareros vaciarían las copas de sus bandejas si miradas vigilantes, los policías buscarían en los ojos rebosantes de ternura de sus compañeros lágrimas de diamante, quizá también pensando, no aguanto ni un minuto más sin decirte que siempre te he querido. Podría ocurrir todo esto y yo no me enteraría hasta ya muy tarde, al llegar a casa. Saldría del estudio pensando en mis canciones, en los planes pendientes. Volvería a casa, ya digo, y quizá al encender el ordenador, mirar el televisor o quizá las 28 llamadas perdidas del teléfono caería en la cuenta de que el mundo está por derrumbarse. 

Es absorbente empezar a grabar un nuevo disco. Aún así estoy pendiente de ti. Cómo muchos, sigues buscando un trabajo, un lugar en el mundo desde el que gritar, como el que se asoma a un acantilado y le habla a las olas, ruidosas, plateadas. Quizá la suerte hoy te acompañe. Como en la película de Berlanga, esta navidad Plácido recorrerá Madrid buscando aplazar una deuda, y una estrella de bombillas marcará el camino a una boca de metro. No habrá agua para los camellos, ni anís para unos reyes perdidos por el desierto. Con todo y con eso, como te digo, sueño contigo. Saldremos de nuevo a la calle, ya verás, porque este invierno será frío y no hay lumbre más ardiente que la que ofrece tu piel vestida de mayo.
Salgo del estudio después de grabar algunas sesiones de batería para un nuevo disco. Y aunque uno llegue tarde al fin del mundo, aún rehén de un manojo de canciones, sigo pensando en ti.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Vámonos

Este invierno tan primavera y tú, vestida de mayo.
Vámonos al frío, a donde la luz no llega
atravesando nieblas y horizontes
con carteles de "en obras" frente al cielo.
Por una vez olvidemos el idioma
en que maldicen los gendarmes
que controlan las fronteras,
el humo que escupen los banqueros
que niegan el futuro y tu hipoteca.

Vamos, pequeña,
 que sobre la línea inconstante del asfalto
volaremos como gaviotas que muerden
la plata que acuchilla la mañana.
Este otoño tan abril y tú vestida de madrugada,
resistiendo las heladas y la duda
que es palpar la pared, desconcertada,
buscando interruptores que se esconden.
Es a veces el otoño una gotera
que encharca la cocina y hace frío,
y todo trae la luz blanca de escarcha
que quema los jazmines del olvido.

Vamos anda, que ya es tarde.
Quedarán en Madrid las mil guirnaldas
como cuerdas tendidas con la ropa
de los ángeles despiertos a deshora,
las medusas que sonríen tras la luz
de escaparates, todo a plazos,
oropeles de algún barco naufragado.
Queda Tántalo también buscando sitio
entre atascos sin origen ni destino.
Volveremos a vestir árboles rotos
como cada Navidad que fuimos niños.

Pero ahora vamos, mi pequeña,
se hace tarde. Tú, de mayo
y este otoño, tuyo y mío.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Los momentos previos y las disculpas

          En un rato me voy a la prueba de sonido en el auditorio de CCOO (Lope de Vega, 38) a probar sonido para el concierto de Tele-K (que será a las 20:15). También estarán Pedro Pastor, Luis Pastor, Manuel Cuesta y Aute.

          Por cierto, os debo la entrada en el blog de ayer. Entre las toses, la preproducción del disco, los nervios propios al empezar un nuevo proyecto se me escapó el tiempo. Al día le faltan horas. Queda poco para empezar. Ahora andamos trabajando en el arreglo de una vieja canción (casi de adolescencia) que hemos recuperado para este disco. Sonará sencilla, clara, como el manantial que cada mañana lava las arrugas de nuestro rostro. El tiempo pasa y somos otros, pero no peores. Otros que, aunque siguen soñando, saben de los zarpazos que dejan los deseos tras la estrella que araña la madrugada.

           En medio de esta tormenta financiera, ya ves, me atrevo a sonreír. Dibujando columpios rojos, la silueta de un hombre solitario, las canciones que te debo y arrancándole las manecillas al reloj. En esas estamos.

Abrazos mil

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Horizonte

Miércoles de dentista y sol de invierno,
todo cambia para que todo siga igual,
y no hay urnas que aplaquen a la fiera,
ni soledad que borre los nombres
tallados en los árboles desnudos de los parques.
Duelen las muelas y el bolsillo
quemado por las brasas recogidas
en la última primavera en que aún cantabas
como aquel duende camino del trabajo
asaltado por mil durmientes con frío
sin caja de cristal que las proteja.
Es invierno, sin duda, cuando hablas
de la noche coronada de banderas
que un día nos robaron del balcón,
cuando miro asolado las macetas
huérfanas de jazmines y geranios,
como los sueños quemados del estío
cuando tu piel brillaba y era otra
la forma de mirar la carretera.

Era entonces promesa de una huida,
ventana a un paisaje de montañas
o dunas que se pierden a lo lejos,
el viento mece lento las cortinas
como el dulce tintineo de tu risa,
el reloj que mece siempre nuestra siesta.
Es ahora aquel camino,
una canto de sirena sin naufragio,
un acantilado gris con luz de pavesa,
un clavo que arde como zarza
que promete tierras innombradas.
Aquí ya nada tiene remedio,
te dices mientras miras
la senda que conduce hacia el futuro,
y vuelves cabizbajo hacia la sombra
que es la tarde de esta céniza de miércoles.

Pero no.
Hoy es siempre todavía y tú lo sabes.
Como si alguien del pasado te nombrara
mientras andas distraído por la calle
tú sonríes al girar el rostro. Nada
te hará perder el gesto, el desafío
que provoca tanta rabia en cada puño.
Saber que estás a tiempo, aún en invierno,
de incendiar cada mañana con tus ojos,
mirando al horizonte, que te espera
como amante en otro puerto al que regresas
sabiendo que estás vivo, aunque te hieran
los inviernos, los mercados, tanta espera.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Domingo de elecciones

Era el cielo la trenza plateada de una anciana, un mar de mercurio surcado por peces voladores, galeones piratas sin rumbo ni tesoro. Era invierno y llovía. Sorteando la arista de algún paraguas despistado y los charcos en los que tu paso dibujaba coronas de agua llegamos a Barcelona, Daniel y yo, y presentamos su libro.
Lo periódicos adornaban sus portadas con el apocalipsis habitual. Mientras Europa asistía impasible a los golpes de Estado que permitían a los mercados colocar a tecnócratas usurpando la soberanía que el pueblo deposita en las urnas, nosotros jugábamos a reflexionar sobre este tiempo que algunos llaman posdemocracia. Son urnas sí, pero cada vez más funerarias.
Barcelona vestida de frío es hermosa. Como todas las ciudades con mar cuando es invierno y cada abrazo en un portal suena a despedida y los plátanos de los bulevares parecen las manos crispadas del que reza o maldice.
Volvimos a Madrid y el golpe de las ruedas del avión contra la pista me recordó la cita del domingo. El avión estaba en penumbra y Madrid bostezaba.
El domingo pensaré en ti. En tu grito como otro puño levantado en un atardecer lleno de promesas, en la luz de este invierno de mercurio y sol de domingo. Camino del colegio pensaré en las nuevas primaveras que ha de parir este diciembre en el que ellos vestirán de gris y tú de futuro.
Yo este domingo iré a votar. Consciente de que participar en democracia no es sólo introducir el sobre en la urna. También lo es ocupar la calle, convertir las plazas en ágoras de debate efervescente, militar, participar del tejido asociativo de la sociedad civil, comprometerse cuando la ocasión lo exige, estar alerta, no sucumbir, soñar aunque todo sea relámpagos y cuchillos.
Iré a votar pensando en ti. En tu exigencia de una democracia real, efectiva, voz de todos los ciudadanos. 
Aunque el día sea gris, como lo es el hormigón con el que se hacen los cimientos sobre los que se construyen nuestros sueños.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Tebeos

             Como en la canción de Sabina, el diario no hablaba de nosotros. Y pudiera parecer que los ultracuerpos subidos a estrados tampoco. Leían su guión ya conocido, trastabillándose y sobreactuando ante un auditorio presa de los bostezos. Como en los teatros en los que los ataques de tos rompen la trama y el sueño del actor, las promesas de los políticos quiebran el sueño del ciudadano, que ya no quiere salvadores sino futuro que cristalice en las manos, tendidas a la lluvia, como los plátanos pelados de los bulevares.

           Van a cerrar mi tienda de cómics de toda la vida. Aquella de la que salía cargado de tesoros, historias con más color que la vida atravesada en nuestros párpados, declaraciones de amor y de guerra en un bocadillo suspendido sobre la cabeza del superhéroe siempre alerta, tu amistoso vecino, la implacable flecha verde que se escapa del tedio y de la muerte, la increíble Patrulla-X, Mortadelo y Filemón, Joe Sacco arrancándole la piel a una realidad malherida, los ratones de Maus en el pozo más oscuro, Carlos Giménez y sus huérfanos eternos, yo mirándome al espejo de la infancia, en el que, ya sabes, las ventanas siempre parecían más grandes.

            Cierra El Aventurero, junto a la Plaza Mayor. Otra víctima de la crisis global, implacable, que no entiende de luces prendidas junto a la cama, releyendo el último tebeo, de la mirada de niño que tiembla ante el olor a papel brillante coloreado, ante el final feliz que casi nunca acompaña a la tinta roja de la actualidad.

            A veces un niño grita en nuestra garganta y el diamante que fuimos brilla y nos quema dentro del pecho, como un mal tequila tomado de hidalgo, de un solo trago, evitando el gesto que la llama nos provoca, sin más sal que la de esta lágrima, sin más limón que el recuerdo del tiempo que todo era más fácil y la brisa más dulce nos acariciaba a la salida del colegio.

           Como en la canción de Sabina,el diario no decía nada de mi tienda de tebeos. Y el otoño, como el transatlántico en la película de Amarcord, atravesaba la niebla del tiempo como un lamento, lejano, con la apariencia sepia de una foto vieja y maltratada, con el cielo lleno de canas y la gente sonámbula, con ojos de pijama y luz de mediatarde.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Madrid

Madrid  era la aurora esperando nuestra llegada,
borrachos e invencibles,
por una avenida vestida de claveles y panfletos.
Regresé a esas calles,
las cariátides miraban el ir y venir
de transeúntes que jugaban a olvidar.
Yo te miraba a ti,
con tu rostro lleno de pecas
como luciérnagas inquietas,
revoloteando sobre las aceras amarillas.

Era otoño.
Como casi siempre que uno recuerda.
Los plátanos desnudos
como las manos abiertas de las plañideras;
las plazas huérfanas de banderas,
llorando por una acrópolis sitiada,
Pericles desnudo y desarmado.

Siguen cerrando cines
y, como en las puertas de Tanhauser,
creo ver rayos C
sobre los neones de Callao,
palomas plateadas que brillan lejos.
Huele a castañas asadas
y mujeres malheridas
duermen en los portales,
corte de los milagros sin mesías que los salve.

Hay también ese rastro de infancia
en lo alto de los edificios;
y en el fondo de los escaparates,
arrecifes de coral de saldo,
folclóricas que bailan sobre los televisores,
litografías de un otoño en que llovía,
retratos antiguos,
mi amigo estuvo en Madrid
y sólo me trajo esta camiseta,
esas cosas que nadie sabe quien compra
pero que brillan sobre mostradores
como láminas de un mar en la tarde,
como recuerdos que encharcan los bares.

Soy parte de Madrid,
como soy el hombre que te busca,
que sabe que en tu espalda
se vierten las cascadas del primer deshielo,
que cambia las cuerdas de su guitarra
porque empieza otro otoño
que se empeña en parecer primavera,
como la aurora que tú y yo habitamos.

Madrid era la aurora esperando tu llegada.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Motor de búsqueda


Así que era esto. Saberse perdido.
Buscar la llama en cada zarza.
Imaginarte en la cocina silenciosa,
tus labios en la bombilla,
los míos en tu recuerdo.
Aproximadamente 175.000.000 resultados.
Y en ninguno nuestros nombres
atravesados por la flecha del tiempo
curvada, como un ala en vuelo,
 por la gravedad de este adiós,
agujero negro en el sofá,
galaxia en espiral
que bebe océanos siderales,
mis ganas de levantarme,
mi pesadilla de madrugada
agitando los pulmones,
esta mezcla de mal de altura
y echarte de menos.

Así que es esto. 
El color a incendio
en la pantalla del teléfono
en que sonríes con un niño en brazos.
Todos los resultados. Cualquier fecha.
Y en ninguno el olor de la vida en pijama,
el mismo que tu cuello, como flores de arroyo
en un abril lleno de claveles.
El ordenador ronronea.
Búsqueda avanzada.
Y detallo tus curvas,
el modo en que dices mi nombre,
que suena a Melville y a oasis,
a Madrid iluminado en Navidad,
a madrugada de manta y serie televisiva,
a salida de colegio,
a primer beso.

Triste, con olor a ozono
inundando el cuarto 
de un hotel sin calefacción,
 te echo de menos. 
No se abren los mares
aunque invoque tu nombre.
Estás lejos y salgo a tu encuentro.
Así que, por fin,
la vida consiste en esto.
Motor de búsqueda.
Voy a tener suerte.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Caracas

Emocionante concierto en Caracas. El público nos abrazo hospitalariamente en nuestra primera visita. Por fin llegamos a Venezuela y fuimos sorprendido por el coro de hombres y mujeres que conocían las canciones y que se empeñaron en recordarnos qué debe ser vivir. Entre otras cosas, desde luego, debe ser cantar contigo. Gracias mil.

En Caracas


Es la voz del contestador
la de un juez que dicta sentencia.
Como la de los megáfonos
de los aeropuertos arrancándome
de tu abrazo de luz de zafiro.

No sé de ti y aquí en Caracas
todos los arroyos que surcan el asfalto
desembocan en tus manos.
Mis pies dibujan coronas de agua
y los autos parecen bestias enfurecidas
que embisten la niebla
que baja de los cerros.

Me levanto tarde y con ganas
de levantarte en brazos,
y soy la espuma de la primera ola
 arañando tu mañana,
la corteza del árbol primigenio
donde todos los amantes
tallaron sus nombres.

Te echo de menos
y busco tu rostro en el de todos los peatones
que sortean los charcos
y nadan entre anémonas de humo.

En los embotellamientos
la gente vigila al coche de al lado
y sueña con una mirada a través del cristal
que le arranque del tedio,
que le proponga una huida definitiva,
que le muerda los hombros,
el cuello y la vida,
hasta desangrar los cuerpos
que conducen cansados
y apagan las radios
para no sentir la espina
de esa canción que no habla de ellos.

La gente, ya te lo dije,
nada sabe del amor
si no se reconoce en nuestros pasos.
En cada esquina
encuentro tu acertijo
mientras llueve en Caracas
y el mundo grita la pregunta
que nos tiene por respuesta.
Es sólo que te echo de menos.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Esperándote


Este silencio de cocina vacía,
este alfiler clavándose en el párpado
esta ausencia tuya grazna
encaramada al perchero sin abrigos.
Te echo de menos, ya ves,
y el autobús en que viajas
es la góndola en la que Venecia
se llena de brindis y guirnaldas,
el balcón repleto de oscuras golondrinas,
la fiesta que uno admira mientras llueve
al otro lado del cristal de la ventana.

Tú, tan Ulises de regreso,
yo, sin triste sudario que tejer,
y este octubre terco
que clava las agujas del sol sobre mi espalda,
que deja a los maestros sin escuelas,
que escupe a los otoños las mil hojas
que arropan a los muertos de las horas
más sombrías de Madrid
donde gritan las radiales y las olas.

Te has ido un instante,
sólo una tarde de recados y tareas
y yo me tumbo en el suelo
y ensayo el desmayo que es tu ausencia
y siento el frío de la tierra
como un abrazo de sala de embarque,
pasajeros al tren, despega el vuelo,
quizá no te dije que te quiero
tantas veces como pude,
y me levanto sintiendo que el cuerpo,
como el alma, es más viejo
y quizá por eso esta soledad
tan de número primo,
de neutrino incomprendido en su odisea,
de coche en segunda fila,
de carta extraviada en algún frente.

Te amo. Y vuelves.
Vibra el teléfono y descorcho una botella
y te sonrío, el autobús venía hasta arriba,
y salvas mi retrato del incendio
y todo empieza en ti. En tu regreso.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Despedidas y encuentros. #papacuentameotravez


Llegamos a Madrid. Y nos preparamos para la presentación del libro #papacuentameotravez de mi hermano Daniel Serrano, que haremos en el bar La realidad en La corredera Baja de San Pablo, 51, el jueves a las 19:30 con Nacho Escolar y el autor.


De mi despedida de Buenos Aires quedaron unos versos.


Adioses

Eran copos de nieve, estrellas amarillas,

pavesas arrastradas por los alientos agitados

de dioses tristes,

las ventanas alejándose,

el mar de pañuelos blancos,

las oraciones de despedida,

mi abuela persignándose en la puerta de su casa

al vernos partir de vuelta a nuestro hogar.


Todo nos decía adiós,

nos íbamos como un ejército cansado

que tras poner claveles en cada cañón,

tras abrazar al último habitante

mientras el viejo himno sonaba,

soñaba con pisar la tierra

que aún se escondía en el fondo del bolsillo

y en las gargantas heridas de tanto llanto.

Fuimos felices y aunque el mundo se agrietó,

escupiendo la lava que ha de devorar

escuelas y hospitales,

dejando para la historia

las estatuas de madres protegiendo a sus hijos,

como en aquella ciudad sepultada,

nos atrevimos a idear días mejores,

nuevos amaneceres.

No rebelamos ante tanta somnolencia

y a lo lejos, en mitad de una plaza,

un tornado giraba como la risa de un niño,

como el polen que llora la copa de un árbol

agitando los estambres y las almas.


Y adoré tu rostro,

dulce, ferozmente,

porque apareces en todos los planes,

porque todo en ti

encuentra una razón.

Volved pronto, parece decir la ciudad

que, tímida, se levanta

cubriendo de escarcha nuestras frentes

y la serpiente que duerme

en la carretera camino del aeropuerto,

con sus escamas rojas y amarillas,

con su cartel de libre apagado,

nos mira marchar y descubre su cabeza.


Vuelvan pronto,

parece decir el niño que saca la lengua

en el coche de al lado,

el río agitado, el mate listo,

las calles de Palermo,

y los libros de Soriano.


Volveremos.

Al fin y al cabo, hermosa ciudad,

eres la luz perenne de los faros,

la costumbre de dormir al lado izquierdo,

la cábala al salir al escenario,

la duda de estar vivo si ella falta,

ventana hacia el futuro,

camino nunca andado.