jueves, 25 de julio de 2013

La tragedia y la distancia


Abocados al Pacífico todo es gris en esta tarde de exilio laboral. España descarrila y la verdad dolorosa cubierta por una manta junto al raíl nos recuerda nuestra fragilidad. Chove en Santiago, meu doce amor.
Alivia cantar, saberte a mi lado y no sé si bastarán mis rezos agnósticos a una Yemayá sepia para acercar al futuro algo del vuelo de las gaviotas que sobrevuelan Puerto Montt. Todo es frágil, nuestra costumbre de amar, la vida que duerme en un vagón de tren. Quizá no seamos héroes pero aún seguimos vivos. Y no es poco. No lo es.

“No politicen la tragedia” hay quien dice por la red de redes donde todo es verdad y el contenido de la Caja de Pandora se encapsula en 140 caracteres. Como si la política no impregnara cada frase, cada declaración de amor o de odio, como si uno pudiera deshacerse del iris ideológico que colorea la visión del paisaje que llena nuestras ventanillas. La política es una forma de estar de pie. Otra cosa es dormir.

La urgencia convierte la información en caos y ruido. Internet impone que el testimonio periodístico tenga cabida en una galleta china de la fortuna. Todo ha de sonar a aforismo, todo testimonio es objeto de consumo de usar y tirar. Todos somos tertulianos en la red social en la que las amistades se conjuran como en noches de borrachera y el seguimiento nos convierte en stalkers silenciosos y conspiradores. ¿Cuál es el emoticono que resume esta desdicha?

Todos alaban ahora al funcionario público que ayer denostaban. Ese cuerpo estatal que ayer decían sobredimensionado, hoy - si no le gustan estos principios tengo otros- parece ser que se ajusta a la medida y ejemplifica el valor de lo público: el estado somos todos y nos hace mejores. El político y su frases, el político y su foto.

El caso es que en Puerto Montt hace frío, leo las crónicas de Pedro Lemebel y trato de contagiarme de su permeabilidad, de su prosa encendida y le robo algún pétalo a la flor que deshojó en su última crónica. 

Qué pena lo de Santiago de Compostela. Es sólo que no sé cómo decirlo y parezco cansado. Aunque se abran un poco las nubes y se anaranje el cielo y los conciertos sean una primavera con esquina mellada, un vuelo con ala rota, la luz del faro que gira y gira como niño en cumpleaños. Aunque le reconforte a uno la solidaridad sincera del héroe anónimo (valga el epíteto porque quizá no existe otro) que lo da todo para paliar el sufrimiento ajeno. En fin. Es sólo eso. La tristeza por la tragedia. El invierno es más invierno en la distancia.



Desde Puerto Montt,a orillas del Pacífico 25 de julio, 2013

16 comentarios:

Carolonline dijo...

Te acompaño en la congoja frente a la pérdida de tantos hermanos y hermanas tuyas en la tragedia de Galicia. Que este frió que cuela tus huesos sea una señal significativa para seguir abrazando a los que sufren y ser consuelo con tus palabras.
Te abraza una niña vieja chilena.

Anónimo dijo...

Gracias por estas líneas, Ismael. Yo he escrito un texto sobre la catástrofe de Santiago hoy mismo, me gustaría que le echases un vistazo. Aunque supongo que te sepa a poco. Muchas gracias por tu tiempo. www.danieltwain.blogspot.com

Tallerdehadas dijo...

Se escapan lágrimas por tanto dolor. Te leo y pasan por la mente los recuerdos, el Santiago de piedra y canción. Las huidas al norte en un tren ya tendrán otro sabor. Nos quedan días de luto e insomnio. Aun queda mucho qie asimilar.
Gracias.

astrid galdames s. dijo...

a ti y a tu pueblo acompaño especialmente en estos momentos!! anoche nuevamente nos regalaste un momento mágico con tu concierto, espero que la emoción vivida y el cariño de miles de chilenos como yo, reconforte en parte la tristeza y la nostalgia que sientes!!
un fuerte abrazo y muchas gracias por el regalo de conocer tu música!!
concepción-chile

Anónimo dijo...

Isma eres balsamo para mi desde la distancia. Desde la distancia espero que mi abrazo de oso pueda ser un poco de balsamo para ti. Inma (Sevilla)

Patty dijo...

Ismael, compartiendo el dolor de la tragedia y el mismo suelo donde hoy te encuentras. Ayer en el concierto de Concepción planteaste tus primeras reflexiones respecto a este tema y fue conmovedor. Un abrazo de consuelo.

Diego Almansa Ortega dijo...

1º mis más sincero pesar a todos los afectados.

2º.No sé si politizarán la tragedia, pero está claro que ya la han mediatizado. ¿Es necesario que los medios cubran este tipo de desgracias con tanto morbo? ¿son necesarias tal cantidad de imágenes de semejante dureza? ¿es necesario tener que revivir la desgracia 1 y otra vez por televisión cuando ya poco se puede hacer?
Creo que desde hace mucho tiempo los medios no se cortan nada a la hora de ofrecer morbo con tal de obtener la audiencia. Yo por mi parte, decidí apagar el televisor. Con está actitud creo que lo único que se consigue es hacer más daño aún a los familiares.

Mina dijo...

Convertir la catástrofe en drama, el dolor en morbo. Y no soy yo quien pretende frivolizar, pero me pregunto si alguien encontró consuelo en un pésame político que más que una condolencia pareció un discurso propio de campaña electoral.

Personalmente agradecería el silencio, por una vez, durante un día, sería más sincero que cualquier palabra.

Ayer todos fuimos galicia, lo seremos durante mucho tiempo, ojalá nunca desterremos los lazos temerosos y solidarios que nos han unido.
Ojalá todos seamos algún día uno solo frente a las tragedias silenciosas que cada día suceden en nuestro país.

Anónimo dijo...

Simplemente, dejarte aquí unas palabras, Ismael.
Todo es política y no. Claro que la política lo impregna todo, pero no es menos cierto que antes que nuestra ideología, antes que nuestras convicciones, nuestra militancia, antes que todo, en mi humilde opinión, están las personas, las familias, su sufrimiento, sus vidas que estallan en mil pedazos. Son estos momentos, en los que por una vez, desde mi punto de vista, por una sola vez deberíamos tratar de dejar HASTA la militancia de lado, aunque sea sólo un poquito, nada más que "media horita", y dejarnos empapar por el dolor insoportable que conmociona a Galicia. Una mano se alza y pide que alguien la estreche independientemente de su color.
Todo es política, ... también lo es la familia, nuestras relaciones, amistades, ... pero hay espacios y tiempos. Hay PERSONAS.
No es más que eso. Sé que estamos de acuerdo y que es el dolor el que nos pone en "alerta" y nos "pellizca" las entrañas.
Que mis palabras sirvan, al menos, para atemperar el frío de esta distancia.
Perdona la torpeza.
Tormenta.

Anónimo dijo...

Un saludo fraterno y solidario en este momento en que la tragedia ha golpeado a tu pueblo y hermanos. El dolor compartido siempre alivia la pena. Chile te abraza y te contiene.

Katharine dijo...

Comparto tu tristeza pero no tu opinión. Una cosa es ser y otra es estar. Si, la política está en todo, pero no todo es política. El dolor, el sufrimiento, el amor tienen otro barniz de impregnación, que debería ser incoloro en ese sentido. Al menos así es para mi.

En cualquier caso, gracias por tus palabras, nos hacen reflexionar, que ya es mucho! en los tiempos que corren.

Lala dijo...

A veces se necesitan muchas canciones para aliviar el frío.
A veces las necesito más que nunca.
Beso.

Guille dijo...

Quizás se necesita un viaje al calor de los corazones solitarios, para encontrar la partida de aquellos que hoy han tomado un vagón hacia un lugar más apartado de tanto hilo corporal y sentimental...

Marta Vázquez dijo...

Ismael Serrano no sólo muestra una actitud comprometida y reivindicativa en sus canciones, sino en el día a día. Y eso no sólo le convierte en un gran artista, sino en una gran persona. Gracias, Ismael.

mejor la vida simple dijo...

Me falta coraje para vivirte
sabiendo que para dejar de ser
basta un suspiro malogrado en el destino,
aquel que nos ponga el ser en pausa eterna,
y se apropie del alma que anidamos
sin pasaporte de entrada, ni registro.
Me falta el valor para atraerte
hacia esta zona franca
cuando apenas te acercas para hablarme,
cuando a distancia te elevas en sombra
acunado por quien sabe, qué afectos o verdades.
Este espeso devenir en aguas bravas,
no deja que se conecten las huellas,
menos aún los deseos, tejidos
entre oraciones ateas y vasos bajos.
Como tantos que esperan
sus momentos y viajeros, yo te invoco,
desatando nudos de redes y tragedias,
como un retorno a sábanas planchadas
donde no hubo noches agitadas,
rodando entre nieve y horas planas.
Me falta coraje, tal vez
me sobra miedo en el vuelo diurno,
en las farolas, en las cenizas calientes
de lo que no ocurre.
Y extiendo la brevedad del tiempo
sobre la mesa, y me echo en ella,
sintiendo las arrugas del texto
entre mi pecho y la tibia madera.
Suena un timbre en otro continente,
un silbato en una vía de tren,
y siento lentamente caer una pena,
crecer el absurdo destino
que no puede salvarse.

Suerte Ismael.

Hernan Moreno Westwood dijo...

Ismael. desconocido y cercano amigo.
No quiero hablarte de tragedias ni políticas, más sí acompañarte en tú pesar.
Cuando tú tiempo te permita leer estas líneas tal vez te asombre el por que no escribí antes, o simplemente el hasta donde llega tú música y palabras.
Soy un chileno más dentro de tus seguidores, con la salvedad de que junto a Juan. soy un Serraniano de los originarios, y mi historia está plasmada en las primeras paginas de ese alocado sueño que tomó tanta fuerza.
En un principio le comenté a Juan mi idea en hacer de la página algo social, por lo que se dio la oportunidad de ofrecer empleo en la que en ese momento era mi oficina.
Gracias a esta idea, y por medio de Serraníanos, llego una chica buscando trabajo. Chilena recién llegada desde Buenos Aires y con ganas de quedarse en su país.
En la entrevista hablamos de muchas cosas en común, incluyéndote. Comenzó a trabajar conmigo luego de un mes (desapareció del mapa- pero eso es otra historia), en Abril del año 2010 y hoy más de tres años después, tenemos una familia y una bebe de diez meses llamada Matilda, quién a demás un conoce desde el vientre y gusta de tus canciones.
Simplemente quería hacerte saber que fuiste cómplice y culpable de mi felicidad y mi futuro y por esto gracias. Hoy es siempre todavía... y la próxima vez que vistes Chile, me gustaría agradecertelo no se, con una copa de vino tal vez.
Gracias por lo que haces incluso sin saberlo.
Hernán ("serraníano y sabinista" en la comunidad de Serraníanos.cl)