Querría agradecer antes que nada la muestras de afecto de tanta gente que ha dejado sus mensajes en este blog. La deuda que uno siente después de cada gira, de cada concierto, se agranda al recibir tantas muestras de cariño como las que he leído buscando vuestros interrogantes en estos días de (relativo) descanso.
Pero vamos al grano. El reto era tratar de aclarar algunas dudas: voy a intentar hacerlo.
-Lau, (como lo hacen Paulina y 1mati en la misma dirección) pregunta:
¿Eres consciente de lo mucho que inspiras a la gente? ¿En qué te inspiras tú?
No siempre se es consciente. Difícilmente uno puede hacerse a la idea de la dimensión que puede tener tu música en la vida de la gente. Porque, sinceramente cuando uno compone, no lo hace pensando en que la gente lo va a escuchar, uno no escribe pensando en lo que quieren oír, si no que responde a un proceso muy íntimo, en el que uno, a modo de terapia, se enfrenta a lo vivido, o a ideas, sentimientos, miedos o historias que a uno le persiguen, para enfrentarse a ellas. Puedo aproximarme a entenderlo si pienso en lo que en mí han provocado las canciones de Silvio, de Serrat, de Aute, de Pablo Guerrero, de Sabina o de tantos otros, pero la distancia que siento con respecto a esas figuras (porque uno no deja de sentirse aprendiz, aficionado en esto de la música) me hace difícil comprender que otros puedan sentir lo mismo con mis canciones. A veces, en definitiva, me abruman las muestras de afecto, de proximidad que puedan surgir a partir de mi música (y así respondo en parte a Oski). Me abruma, sí. Pero me hace sentir terriblemente afortunado. Porque, como he repetido en muchas ocasiones, uno canta para sentirse menos solo y con las emociones que uno siente, que comparte en cada canción, en cada concierto descubre que parte de ese objetivo se ha conseguido.
Me inspiro en todo lo que me emociona (y con esto respondo en parte a Sabaleros). Desde vivencias propias, a otras de las que he sido espectador, o historias que imagino que de no ser ciertas, debieran serlo, desde noticias del periódico, desde lo que ocurre más allá del horizonte, a lo más cotidiano. El reto es ser permeable, estar atento a la realidad, no perder la empatía que debiera definirnos como seres humanos. Y el ser humano es poliédrico y se emociona por lo que le pasa en lo más íntimo y como parte de un colectivo. De esta última faceta se desprende el compromiso político. Este compromiso nace también en la emoción. Uno no puede permanecer impasible ante la visión de un mundo desigual. De ahí la reivindicación, la esperanza en lo social, o la denuncia. Y también la vindicación, en el sentido de vengar la memoria de aquellos que no siempre son atendidos como merecen por formar parte de los eternamente excluidos.
Decía Machado decía que se canta a lo que se pierde. Así que supongo que a veces uno canta para recuperar: sueños perdidos, memoria perdida, amores perdidos, tiempo perdido...
-El imperfecto (gran poeta por cierto) y Zil preguntan:
¿
Te has planteado o te han planteado alguna vez escribir un libro?
La pregunta de Guillermo
(¿por qué no publicas todos esos poemas, cuentos y canciones inéditas, o de otros compositores que circulan por la red?) y de Elivoución van en el mismo sentido. Y Tinerfeña y Ana Elbert por los
artículos de prensa.
Sí. Muchas veces. De poesía por supuesto. Y creo que algún día lo haré. Me encantaría escribir también cuentos, como aquellos que escenificamos en cada concierto. Otra cosa sería una novela. Me gustaría mucho por supuesto, pero esto requiere una disciplina, un ejercicio de concentración, una técnica que no se si soy capaz de tener, sobre todo inmerso como estoy en el desarrollo de mi carrera musical.
Me gustaría con el tiempo poder editar el guión que escribí con Juan Pablo Martínez de “El hombre que corría tras el viento”. Lo haremos.
De momento he creado un sello editorial Pequod, compañía librera, asociada a Ex-Libris, para publicar versos de amigos como lo hemos hecho con Rodolfo Serrano (Al oeste hay apaches) y con el pintor Jerónimo Salinero (La liturgia de la Luna). Estamos preparando otros proyectos para los próximos meses.
Con respecto a los artículos de prensa fue una etapa que me entusiasmó. Me sometió al reto y a la disciplina de escribir cada semana sobre un tema en concreto. Muchas de aquellas columnas se convirtieron en canción. La idea original del blog, a parte de ser un diario de viajes (que si vamos haciéndolo crecer quizá acepte la sugerencia que me hace Andre desde Córdoba y lo convierta en un libro), era darle ese mismo carácter, pero insisto que a veces uno no da abasto. No he tenido una oferta como en la que en aquel momento me hizo Diario 16, aunque sí me han ofrecido (lo estoy valorando), aunque poco tenga que ver con la literatura que es lo que tratábamos en esta respuesta, participar en alguna tertulia de Radio Nacional de España junto con otros músicos y artistas.
-Santi (Valencia), y parte de la pregunta de Sabaleros va en la misma dirección, me dice:
Toca descansar, pero seguro que ya tienes canciones para un nuevo álbum en mente, nuevos enfoques, nuevos retos, ¿nos puedes adelantar algo?
Poco puedo adelantar sobre mi futuro disco. Por varias razones, porque es una de las cosas en las que tengo que trabajar en estos días de descanso y porque no me gusta demasiado adelantar cosas tan prematuramente.
Me pudo la impaciencia en este último tramo de la gira y estrené una canción que irá en este futuro trabajo: Te vas (y con esto respondo a Pequeña Criatura y a Cocochito)
Poco puedo decir, excepto que me interesa mucho trabajar el carácter teatral de la última gira, encontrando el equilibrio entre las canciones y los diálogos/monólogos (sin perder la perspectiva de que se trata de un espectáculo musical). También me interesa trabajar de manera conceptual toda la globalidad del proceso: grabación, producción, diseño, puesta en escena.
En cuanto a producción me gustaría seguir indagando en el sonido de Sueños de un hombre despierto. Algo sencillo, muy cercano, acústico (en el sentido de prescindir de programaciones a no ser que sean generadas acústicamente), crudo podría decirse. Incluso dentro de esta crudeza incorporar en algunos arreglos de cuerda (al estilo de mis primeros disco) pero esto no lo sé con total certeza.
Quiero seguir haciendo incursiones en los ritmos tradicionales de Latinoamérica (estoy terminando una chacarera).
Lo del disco acústico guitarra y voz es un proyecto en el que iré trabajando poco a poco y aunque el siguiente disco siga en la línea del anterior quizá después me ponga a ello. Es un trabajo que tarde o temprano (más temprano que tarde) voy a hacer.
-Javier de Málaga (con el que comparto referente musicales) pregunta:
Hay una canción que me encanta que es "Ya quisiera yo" pero nunca las cantas en los conciertos. ¿Es posible que se pueda incluir en un futuro?
Y Martuki pregunta por
La huida y Los amigos de don Latino por la `posibilidad de cantar
A galopar (de Paco Ibáñez):
Con respecto al repertorio de la siguiente gira tampoco puedo decir mucho. Me gusta recuperar canciones que no hemos cantado últimamente para rearreglarlas en futuras presentaciones (como hicimos con Tantas cosas en la última gira) así que no descarto incluir por ejemplo Ya quisiera yo (que es una declaración de principio que para mi sigue teniendo vigencia) o La huida.
Siempre me gusta incluir versiones de canciones compuestas por otros, como hicimos con Como la cigarra de María Elena Walsh, La tormenta (Brassens/Krahe) (que respondiendo a David Guadarrama fue una canción que siempre me gustó como gran admirador de Krahe y que siempre hemos cantado en las guitarreadas íntimas de amigos) así que no descarto hacer alguna canción de Paco Ibáñez o de otros en siguientes giras.
Tomo nota de las peticiones de Javier de Málaga y de Jorge Corleone para futuras composiciones pero como dije al principio no es tan fácil dirigir las composiciones hacia donde uno quiere, porque se trata de un proceso íntimo.
Martuki, pregunta:
-"Cobertura: 95% del territorio nacional", ¿por qué ese título?
Así definían, cuando mi padre escribió el poema, la cobertura de la red telefónica de algunos móviles. Por desgracia en la canción el móvil tenía cobertura; por eso sonaba y alguien pedía, con gran sentido común, que no atendiera al teléfono. Diría que a veces esa cobertura nos esclaviza pero andando como uno anda de un lado para otro no me atrevo a quejarme: me mantiene en contacto con los seres queridos. Que cosas.