miércoles, 27 de julio de 2011

Cuento de invierno. Allegro molto vivace

Sobre el mástil de ébano la muchacha desliza los dedos y el violín se lamenta por tanta ausencia. Ella siente vibrar la madera junto a su rostro y el mundo se derrumba sobre las aceras. El cremonés Antonio Stradivarius lo fabricó en su taller de la Piazza San Domenico a juego con otro violín, una viola y un violoncelo que desparecieron al poco de ser comprados, ardiendo en otro palacio, en otro invierno. Eran años fríos aquellos en los que el famoso luthier trabajaba en sus mejores instrumentos y quizá fue el mal tiempo lo que hizo que los árboles regalaran su mejor madera para construir las cajas de tan preciados violines.

La muchacha, Violeta se llama, había soñado con ser concertista. Durante toda su infancia fantaseó con la posibilidad de viajar por todo el mundo tocando su instrumento, interpretando quizá la única obra que Beethoven había compuesto para violín (en Re mayor Op. 63) o cualquiera de los diez conciertos escritos por Vivaldi. Violeta ensayaba el saludo frente al espejo y la habitación entera temblaba ante la ovación soñada. En aquel tiempo, claro, Violeta, no acariciaba las cuerdas de aquel Stradivarius. Tocaba sus primeras escalas con un buen Yamaha de segunda mano con tapa de abeto. Su padre ahorró durante varios meses hasta que pudo regalárselo una mañana de otoño que se empeñó en ser primavera.

El tiempo hizo de sus sueños cenizas y humo. Violeta no era Paganini. A pesar de que amaba su instrumento, del tiempo que trató de dedicarle al estudio, de su constancia casi enfermiza, no alcanzó el virtuosismo que exigía el pertenecer a la élite de los grandes solistas. Tocaba en la sección de cuerda de la orquesta sinfónica de su ciudad y con otros compañeros de conservatorio formó un cuarteto con el que de vez en cuando daba algunos conciertos en centros culturales de barrio.

Violeta era moderadamente feliz. Aunque de vez en cuando una llama de envidia le quemaba el pecho al escuchar a la solista de la orquesta interpretar el último movimiento del concierto para Violín y Orquesta en Mi Menor, Op.64 de Mendelssohn, allegretto non troppo , allegro molto vivace. Los arpegios ascendían y ella recordaba a la niña que frente al espejo ensayaba la reverencia.

Varias veces estuvo tentada de abandonarlo todo. No era demasiado lo que ganaba en la orquesta, el salario no compensaba el esfuerzo y el sacrificio que exigía el trabajo. Y en casa necesitaban más ayuda. Padre había perdido su empleo y a pesar de que la regañaban cada vez que, en la sobremesa, ella amenazaba con dejar el violín, no veía de que otra forma podía ayudar a su familia. Pensó en dar clases aunque la idea de enfrentarse a niños que, por empeño de sus padres, hacían mallar con ahínco sus violines le parecía poco atractiva.

No puede recordar cómo se enteró de la noticia. En el Palacio Real buscaban violinistas para ofrecer conciertos privados. Pensó en presentarse. En darle una última oportunidad a su amado instrumento. Aunque veía difícil que la eligieran entre los buenos solistas que se presentarían a la audición, decidió acudir.

Era extraño entrar en un Palacio como aquel para una audición. No eran muchos los convocados aquella mañana de primavera que esperaban pacientemente en una amplia sala del Palacio. Con las fundas de sus violines sobre las rodillas se vigilaban en silencio mientras se escuchaba el eco lejano de un violín trinando una pieza de Vivaldi.

Llegó su turno y una funcionaria la acompañó hasta una sala adyacente. A la manera de un tribunal dos mujeres y un hombre la esperaban tras una larga mesa situada al fondo de la habitación. Recordó sus exámenes en el conservatorio y se le hizo un nudo en el estómago.

Una de las mujeres, muy atentamente, la invitó a sentarse en la silla vacía que había frente a ellos. Y le preguntaron. Desde cuándo tocaba, dónde había estudiado, dónde había trabajado. Se hizo el silencio. El hombre le preguntó muy seriamente por qué había elegido el violín como instrumento. Y Violeta no supo qué contestar. De nuevo el silencio. Supongo que simplemente porque lo amo. Cómo dice. Amo este instrumento. Cuando lo toco las heridas se sanan. Le sostengo la mirada a los miedos y el vértigo se atenúa. Todo empieza y todo acaba en el momento en el que la crin del caballo acaricia las cuerdas. Es la analgesia definitiva. Es el diálogo último con una misma. O bueno… simplemente me hace feliz.

Se hizo otro silencio. El hombre sonrió. Interprete algo. El qué. Lo que quiera, lo que le apetezca. Y Violeta tocó. Lo primero que se le vino a la cabeza. Quizá una sonata de Bach, o parte de un capricho de Paganini. Se trastabillo en alguna nota y en algún salto no afinó como hubiera querido, pero no estuvo mal.

Se encontró de nuevo con la sonrisa amable del hombre. “Gracias, Violeta”. Hablaron los tres miembros de la mesa en voz baja. Fue ahora una de las mujeres la que se dirigió a ella. “¿Sabe en qué consiste el trabajo para que han sido convocados?” “Creo que se trata de dar conciertos privados, pero no sé bien…” “No es exactamente eso, querida… ¿Conoce el juego de Stradivarius que guardamos en el Palacio?” Por supuesto que Violeta los conocía. Eran el tesoro más preciado del Palacio: tres violines, una viola y un violoncelo únicos en el mundo. Su sonido era legendario y los pocos conciertos que se habían ofrecido con ellos eran inigualables, conmovedores. La mujer prosiguió: “El cuidado de los Stradivarius es minucioso, exhaustivo. Son instrumentos tan valiosos como antiguos y merecen la mayor de las atenciones.” Violeta asentía con la cabeza. “Su cuidado también exige que sean utilizados con cierta continuidad, que sean tocados como cualquier otro instrumento para que la madera vibre y no pierda su personalidad. Estamos buscando a alguien que los toque de vez en cuando.” La mirada de Violeta se encendió y el tribunal vio la llama en sus ojos. “Señorita…Violeta, no es usted la mejor interprete que ha pasado por aquí en estos días” De nuevo el silencio. “Pero sí la que con más dedicación, cuidado y entrega tocó su instrumento””Desde luego lo ama”, dijo el hombre. Y todos sonrieron

Violeta no es Paganini. Pero sus dedos se deslizan sobre el ébano del Stradivarius de vez en cuando, su mentón se apoya con delicadeza sobre la caja del viejo instrumento y ambos mantienen un diálogo tan antiguo como el ser humano. Nadie escucha sus conciertos. Violeta toca sola en una de las salas del Palacio, y el sonido más dulce del mundo nace junto a su cuello. Las crines de caballo acarician las cuerdas como las manos de un amante la piel amada y Violeta sonríe y con ella sonríen todas las niñas del planeta. El tiempo hizo de sus sueños cenizas y humo pero toda ascua soplada por el viento puede incendiarse. Las voz del Stradivarius es única, es el lamento eterno de los que siguen a la estrella del vencido, es el relinchar de los pegasos que arrastran al sol al último horizonte y una muchacha, pequeña como una lágrima, mece su instrumento mientras todo se detiene. Violeta no es la virtuosa que soñó pero su sueño vibra junto a su cuello. Violeta toca el violín en una sala vacía y una ovación estruendosa estalla como un batir de alas aunque afuera el mundo se derrumbe, aunque nadie escuche.

52 comentarios:

Laura viendo llover en Pinamar dijo...

Que bello Ismael, gracias por compartirlo. Un abrazo.
Laura.-

Roxana dijo...

La música capaz de despertar sentimientos desconocidos.
En mi casa mi hijo Lucas toca el chello y mi hogar vibra, asciende y hace que cada ser parezca más humano.No sé por que es, pero se siente.Felicitaciones Ismael, tu poesía también es un Allegro molto vivace.Saludos.

Ene dijo...

Bella melodía nacida desde un instrumento amado. Son las mejores. Suaves caricias que entonan un canto melódico.
A pesar de tocar a solas, está en la mejor de las compañías.

Saludos veraniego desde el Norte de España.

Y besos.

maria jesús dijo...

No siempre el mayor de los éxitos es lograr la aprobación y el aplauso de los demás.
No siempre se hacen realidad los sueños a la primera, pero si uno ama de verdad lo que hace se logran éxitos que no nos puede arrebatar nadie, ni siquiera el tiempo, y eso puede ser la felicidad.
Gracias por recordárnoslo en tu hermosísimo relato.
Un abrazo desde Madrid.

YAC dijo...

Hola. Nuevamente, mucho rodar y te veo en Corrientes. Ayer. Gracias. Un gran placer. Te desafio a un disco doble con este estilo que me encanta. Dos guitarras y listo. Un cajon en alguna puede faltar. Gracias por recordar la cancion de las Madres y la reivindicacion. Hoy viene mb; siempre es oportuna la descalificacion de un nucleo de cohesion, y parecemos frágiles de memoria y de convicciones, a volte. El repertorio me encanto. "ya quisiera yo" nunca la metes. A mi me encanta. Estuve en paris y milan, maestria en bs as y doctorado en milan. Economia (de la buena) y ahora comprometido en cargo ejecutivo municipal. Mucha sangre derramada cerca, 70s, pero dispuesto a hacerme cargo y volver a arriesgar. Cuando quieras te invito un vino.

Roxi Ameduri Marchettini dijo...

Simplemente amor!
Un cuento hermoso.
Espero verte pronto.
Un fuerte abrazo lleno de cariño.

jaime dijo...

Gracias miles.

Isa. dijo...

Sencillamente, precioso.

Dianiro dijo...

Simplemente bellísimo.
Ya pronto nos veremos en Colombia!

Dianiro dijo...

Simplemente bellísimo.
Pronto nos veremos en Colombia!

Florecita Rockera dijo...

Que hermoso.. siempre lleno de sentimientos de amor y dulzura.. uno simplemente se enamora con cada letra con cada melodia..

Marlon dijo...

Qué bueno! Muy lleno de imágnes y de música. Gracias por compartirlo.

Melina Román dijo...

Pude imaginarme a la niña,q hermoso relatas...!besos,q sigas bien.

Martuchis dijo...

¡Que hermosa historia!

Conocía la dedicación y el misticismo que siempre ha envuelto a los instrumentos creados por Antonio Stradivarius y de los que cada una de las pocas piezas que sobreviven hasta nuestros días pueden contar...

Esta que has compartido aquí es una de ellas y es también como una especie de recodatorio de que allá afuera existen tantas personas que han visto reducidos sus sueños a nada, y tal vez si no pierden la esperanza, igual que las cenizas, pueden volver a renacer.

Gracias por compartirlo.

CARMEN dijo...

Un cuento precioso.
Besos.

Vértigo dijo...

gracias.

Un boli Vic sin capuchón dijo...

Por cosas como esta, espero que lleguen los miércoles

Fernanda Barbagallo dijo...

¿Vos lo escribiste? Es hermoso.
En el ante último párrafo, mientras leía, se me erizaba la piel. Las imágenes de lugar y tiempo han sido ténues, libradas a la imaginación del lector pero las sensaciones las has transmitido de maravilla.

Me has tentado a pedirte colaboración con lo que estoy escribiendo, por supuesto si te gusta e interesa la idea del libro. Sobre todo porque para la segunda mitad del mismo saber de música le aportaría mejores condimentos, con los que no cuento. Si te interesa pueda mandarte el resúmen de la idea y lo que ya está escrito. Se llama "Los Invisibles".

mentxu dijo...

Gracias Ismael, creo que nadie debe abandonar sus sueños.... Agradezco tus palabras en un dia como hoy... estoy un poco triste, debe ser la lluvia de julio... o no sé.
Leer tu blog siempre es motivo de alegria....
Besos, sonrisas.... deseo que seas feliz....

(andrea) dijo...

Gracias por este hermoso regalo Ismael. Muchas gracias. Siempre dando ánimos de seguir adelante, y de que la vida vale y es bella, aunque nuestros sueños se hagan cenizas y humo...

Paus dijo...

Siempre que te leo,veo o escucho siento que algo en mi se inmoviliza...una indescriptible sensacion y no es raro que generes esa sensacion,lo raro es que me la generas a mi(que desde que supe de vos,no deje de seguirte y nunca segui a nadie y no logre me pasara con nada).
Que me sentimiento te sea devuelto en felicidad, no podria ser grata de otra manera...

Monica dijo...

Hermoso Ismael .... nada más

Fabiolita dijo...

Violeta curaba sus heridas a través de la música... así como yo curo las mías a través del bordado... diferentes formas de vivir el día a día... sin embargo, ambas tienen algo en común, la sensibilidad y la capacidad de plasmar en las notas o en cada punto el sentimiento mas honesto y transparente...
Gracias Ismael, tus historias cada vez me cautivan más... un abrazo desde Chile

Poe dijo...

Mi mejor regalo de cumpleaños.. Siempre acaricias mi corazon con tus palabras y tus canciones, Ismael.. Gracias por ello, Maestro

Pablo pontoriero dijo...

Amigo ismael, ayudame porfavor, necesito q me ayudes a cumplir esa promesa, no puedo fallarle, y vos volveras a la argentina y ahi tengo que lograr que me ayudes a cumplir esa promesa que le hice, porfavor...
saludos de buenos aires, moron.

Salomé dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
anónimo dijo...

No sé si habrás vuelto de esos caminos de dios ismael, pero que sepas que en españa la cosa sigue agitadita. Te traigo un video de agustin garcía calvo hablandole a la gente del 15m, espero que esto te haga sentir un oquito más cerca de nosotros

NO SE PUEDE EMPLEAR EL LENGUAJE DEL PODER


http://www.youtube.com/watch?v=4W_uVt9EuSY

Dena dijo...

Eres el viento que en una noche oscura enciende las ascuas de los sueños quedamos. Gracias Ismael.

Dena dijo...

Eres el viento que hace que las ascuas de los sueños quemados se incendien de nuevo. Gracias Ismael.

Salomé dijo...

Suprimí el comentario sin querer... Lo repito, pues: una bonita historia sobre la indeterminación inherente a la vida. Las cosas no suelen ser como nos las imaginamos.
Un saludo.

Dana Eva dijo...

El éxito es algo personal y muy pocas veces tiene que ver con el reconocimiento y el dinero. Sólo se puede ser exitoso si se hace lo que se ama.
Una excelente historia.
Saludos.

Victoria dijo...

Bellisimo, Ismael! Gracias!

Santa Fe te espera con los brazos abiertos!

Un abrazo enorme!

Lule dijo...

Hermoso simplemente..entré ayer al blog esperando encontrarte y seguí un poco desanimada mi día..pero con el cuento que nos regalaste hoy se me llenó de felicidad el alma y también de recuerdos..yo toca la guitarra hace años..estudié en el conservatorio con mucha constancia y con poco virtuosismo..por esas cosas de la vida hoy me dedico a los números..pero SIEMPRE se que en los momentos en que mi mundo se derrumba mi guitarra esta ahí..para curar mis heridas..
Gracias por tanto!!!

no dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gastón. dijo...

Ismael el concierto en Chaco estuvo excelente, muy cálido, alegre, emocionante.
Hasta pronto, quizás hasta el próximo invierno de dos semanas, un abrazo.

Raquel Llopart dijo...

GRACIAS GRACIAS GRACIAS!!!,
Aunque no sea como Picasso,seguiré pintando y pintando, siendo yo misma, pintando mis sueños,la vida,el mundo, nuestro mundo.
Maravilloso cuento Ismael,
un fuerte abrazo.

ambar dijo...

Que lindo! siempre dejando una luz. Algo mejor vendrà.
Gracias por las 3 hermosas horas que nos regalaron tu voz, tu guitarra, fredy y tu equipo!
Los espero uando quieran en Corrientes.
Cuando necesites verano en invierno sabes donde ir :P

Anina dijo...

Que preciosidad

Diego Escribano C. dijo...

Gracias por este nuevo texto.
Un canto a la felicidad,desde la perspectiva del individuo como motor,garante y guía de su propia felicidad
Un abrazo desde Brasil

Deméter dijo...

Cuento de verano sin ti.

A lo lejos se divisaba el mar y sentía el replicar incesante de las olas. El salitre adobaba su cuerpo, mientras su alma se ensanchaba tanto como su sonrisa... y qué le va hacer si nació y vivió junto al mediterráneo.

Su relación con el mar era íntima, la suave arena, su horizonte infinito, el sueño de navegar hacia tierras lejanas, el reflejo de la luna, aquel dulce amanecer, su misterio y su vida.

Desde que se adentró en los páramos de castilla, la sequedad cuarteaba su piel y añoraba día tras día la tranquilidad que le reportaba la cadencia del mar, su infancia. Pronto te veré, se decía calmando así, sus ganas irremediables de encuentro.

Entretanto, soñaba con Simbad el marino y sin dejarse amedrantar por sus grandes aventuras, le explicaba que mientras él surcaba los mares, ella tuvo otros menesteres no menos deslumbrantes. Perdidamente enamorada de él, le dejaba las reglas claras: respeto, sinceridad e igualdad, y él le respondió, ésas serán nuestras banderas.

¡Salud y asambleas!

Carla dijo...

Es, en éste ahora, donde la CASUALIDAD se desdibuja,
ya que "Cuento de Invierno" me impacta convirtiéndose en mi espejo, que refleja nítida y sin margen de error, devolviéndome la imágen de la CAUSALIDAD de la razón de la musa que inspira a quien plasma en papel el inconsciente, que hila las letras para darle un sentido a las palabras, éstas que unidas forman la máxima expresión del deseo de hacer de nuestro interior, un MANIFIESTO -para quien quiera oír, que oiga- que lo valioso para uno, llámese Stradivarius o con el nombre propio que denomina a un ser; no se resguarda con el saber, ni con la intención, ni con la perfección, ni la destreza, por el contrario, lo que lo sostiene en el tiempo inalienable, son sólo el AMOR y la LEALTAD.
Éste cuento, este espejo, me descubre como leal, vivaz, alegre, y necio sería negar que me percibo melancólica, persiguiendo mi sueño, mi meta denominado "algo o alguien" que sin sentido, sin interesarme la razón o la coherencia, éso inexplicable se torna el motor que mueve y acompaña mi vida. Ahondando en mi memoria recuerdo como inicio de ésta búqueda, desde que adolezco, casi para mi el antaño, mi adolescencia.
Ya que desde el asombro, letra en armonía con música, tal como las que emitía la melodía del Stradivarius, sembró en mi la certeza y el deseo de encontrar quién siembra, cultiva con cuidado, esmero y regala su cosecha con una fuerza tal de allegro molto vivace que hace eco en cada rincón del mundo.
Lo enriquecedor y estimulante de la vida es percibir e internalizar la idea de que no sólo en los cuentos se presenta la posiblidad y la concreción de un sueño; ése alcanzar tantas veces imaginado, la cercanía del objeto del ser deseado, que envuelve y acaricia... es factible en el mundo real.
Tal es mi convicción que necesito trasmitir, aunque suene contrario a la noción popular, sabiendo que disiento con los grandes estudiosos del comportamiento humano; en ésta ocasión quiero osadamente manifestar que hay momentos en que obtener o encontrarse con lo deseado, el sentirlo, el tocarlo, lejos de apaciguar la necesidaad de tenerlo; despierta un nuevo sentimiento denominado PASIÓN, que aliado al amor y la lealtad... garantizan el cuidado, preservación y por sobre todo, el agregado de valor a lo ya valioso porque la dedicación y el resguardo lo hacen permanecer en el tiempo.

No pido excusas ni perdón,
salvar tu vida o redención,
solo busco un trozo de verdad.
Un destello de felicidad. . .

Te vas... "a la ciudad definitiva" sin mí. . .

LUCIANA dijo...

cada día que pasa, cada letra, cada canción, cada recordar la noche en que fuí a verlo al teatro...todo, todo me enamora cada vez más de Ismael. Sólo me pregunto si existirán hombres como él, y para mi desgracia no conozco a ninguno...
Un abrazo desde Corrientes,Argentina.
Luciana.

LUCIANA dijo...

Profundo, emocionante, divertido, gracioso, poeta, analista, pertinente, visionario, comprometido,humanista,reminis​cente,reflexivo,locuaz,vivaz,r​ealista,
sublime, melancólico,crítico...No me alcanzan los adjetivos para describir a Ismael Serrano. Hace poco te ví por primera vez en el teatro Vera de Corrientes,y debo decir que ver un concierto de Ismael no es un simple paseo recreativo;es muchísimo más profundo que eso, y es un deleite para los oídos y para el alma.Espero, vuelvas pronto!!.MUCHAS GRACIAS!!!.

Andina dijo...

De tan sorprendente qué es lo que escribis, ya nada me sorprende!! Un abrazo enorme, por cierto es hermoso!!

Rocío dijo...

PRECIOSO...

Un abrazo

Lala dijo...

Allegro molto vivace se siente mi corazón cuando releo este cuento.
Por todas las Violetas que seguimos soñando ejecutar mágicos instrumentos, salud!
Beso.

patitas dijo...

Por Dios!!! Quedé sin palabras...has descrito de una manera casi mágica lo que siento cada vez que toco el teclado. La música me hace vivir y por ella respiro. Gracias a ti Ismael, por ser parte de éste universo maravilloso de música y letra. Nuestra mejor canción aún está siendo creada...
Desde Uruguay, un beso enorme y un abrazo! :)

DANIELA dijo...

¿como puede uno sentirse tan identificado? hermoso me emociono mucho.

Daniel Bardalez dijo...

GRACIAS MAESTRO!

roquita. dijo...

maldita sea...no se como lo consigues pero logras introducirnos en los deseos mas profundo del alma, poder escuchar ese violín a lo largo del dia y sentir esa vibración del cuerpo cuando su sonido es tan fino que no llega a nuestros oidos..gracias.
de veras.gracias (:

Natalia Godoy dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Natalia Godoy dijo...

Violeta hay una sola y se llamaba,
VIOLETA PARRA y tocaba la guitarra.